Las enfermeras que trabajan en Galicia no están dispuestas a convertirse en “policías” y ser quienes asuman la labor de solicitar el certificado COVID a los acompañantes de los pacientes que acudan a los hospitales.

Eso es lo que, según el sindicato de enfermería Satse, sugiere el plan de actuación asistencial hospitalaria del Sergas, que desarrolla la Orden de la Consellería de Sanidad sobre el certificado COVID-19 a los acompañantes y que el sindicato recurrirá judicialmente si se les intenta obligar a cumplir esa función. Esas “funciones de control”, afirma el sindicato en un comunicado, “exceden a las competencias” de las enfermeras.

Satse considera una “clara ofensa al trabajo de estas profesionales”, sobrecargadas e infradotadas en Galicia, que se les quiera imponer “funciones propias de personal de seguridad o incluso policiales” cuando ya tienen que realizar un sobresfuerzo para realizar, con unos mínimos criterios de seguridad asistencial y laboral, la atención sanitaria.

El Plan de actuación asistencial en el ámbito hospitalario en situación de normalidad progresiva frente al Sars-Cov-2 del Sergas, que desarrolla en parte la Orden da Consellería de Sanidade del 16 de noviembre de 2021 sobre la exigencia del certificado COVID a las visitas y acompañantes de los pacientes, se refiere en uno de sus puntos al control de este aspecto en las Unidades de Hospitalización, con lo cual, Satse concluye que recaerá en las enfermeras este cometido.

Personal "sobrecargado"

El sindicato incide en que el control y vigilancia de las visitas no está entre las competencias de las enfermeras, y que para eso ya existen en hospitales y centros de salud otros colectivos e incluso personal de seguridad contratado.

Recuerda el sindicato que el personal de enfermería está sobrecargado con unas ratios de hasta 20 pacientes por enfermera, sobrecarga que se ha visto incrementada con una crisis sanitaria que ha supuesto un claro desgaste físico y emocional para el colectivo.

Por ello, anuncia medidas de reclamación judicial ante la posible “obligación” a las enfermeras de realizar tales funciones de control, así como la comunicación, tanto a la Consellería como al gerente del Sergas, de estas medidas, instando a que aclare de inmediato este apartado del plan. EFE