La sexta ola de COVID-19 prosigue su aceleración en Galicia, donde se ha superado el medio millar de contagios en un día y la tasa de positividad de las pruebas se ha incrementado a un 7,9%, lejos del umbral de control del 5%. Tanto el Gobierno como las comunidades, urgidos por Europa, se afanan en proteger a las franjas de edad más vulnerables al virus, a ser posible antes de las fiestas navideñas. En este sentido, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, señaló ayer que su Ejecutivo trabaja con la previsión de que medio millón de gallegos, entre ellos todos los mayores de 60 años, cierren el año vacunados con la dosis de refuerzo.

El objetivo del Gobierno gallego es avanzar para acabar de administrar el fármaco de refuerzo en el grupo de 70 a 79 años en los próximos días, a finales de este mes; y después se seguirá con el grupo de 60 a 69 años.

Antes de Navidad, según avanzó Feijóo, se habrá vacunado con la dosis de refuerzo a todos los mayores de 60 años, así como a usuarios y trabajadores de residencias, así como a los profesionales sanitarios. “Alrededor de medio millón de personas”, precisó.

Dado que ya hay vacunadas 322.997 personas con dosis extra en Galicia, cumplir esta meta supondría inocular a casi 180.000 antes de que termine el año. Y este proceso se podría solapar con la vacunación a niños entre 5 y 11 años si, como señaló ayer Feijóo, se aprueba en breve este proceso en España y hay dosis suficientes.

A falta de ampliar las medidas no farmacológicas, el incremento de la vacunación a los niños y las terceras dosis son las principales armas para intentar frenar los contagios y las hospitalizaciones, que superan el centenar entre ucis (12 pacientes) y otras unidades (93, siete más). Los casos activos ascienden a 3.573, que suponen 405 más que la jornada anterior y son más del doble que los 1.749 registrados una semana atrás, el 18 de noviembre.

Ayer se notificó una muerte, la de una mujer de 72 años que falleció en Povisa, en Vigo. La cifra total de decesos se eleva a 2.665.

Feijóo descartó ayer reactivar la emergencia sanitaria, pero expresó su preocupación por la evolución de las infecciones, sobre todo en en Ourense y Vigo. “Nos preocupa el aumento de la presión de la uci en Ourense y el aumento de la positividad en otras ciudades de Galicia (en referencia a Vigo, con una tasa que ha llegado a situarse en torno al 10%, muy por encima de la media gallega)”. Este incremento, dijo, podría “tener impacto” en la hospitalización “en las próximas semanas” si la situación “sigue así”.

Grupos de 8 personas

Feijóo rechazó ser “alarmista” y citó como medidas de mejora la implantación del certificado COVID para las visitas hospitalarias y la posible ampliación de su exigencia para la hostelería, para lo que ayer se pidió la preceptiva autorización al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

La Consellería de Sanidade publicó ayer en el Diario Oficial de Galicia (DOG) la orden por la que reduce los grupos de personas en el ámbito de la hostelería, de manera que a partir de mañana, sábado, quedarán en ocho personas el máximo de usuarios por agrupación tanto en restaurantes y bares como en los establecimientos de ocio nocturno.