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Faro de Vigo

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Valencia

Un padre reprocha que no dejen jugar a su hijo tras recuperarse de un cáncer

La escuela de fútbol atribuye su ausencia de las convocatorias a una decisión exclusivamente deportiva y niega cualquier discriminación

El pequeño Jorge, de 12 años, junto al campo de Tulell.

"He ido a hablar con ellos dos o tres veces para pedir por favor que lo saquen aunque sea diez o quince minutos para motivarle, pero me dicen que la mejor motivación es no convocarlo y que se esfuerce. Lleva siete partidos que no lo convocan, como si no existiera, lo tienen vetado". El testimonio es de Jorge Sirvent, padre de uno de los porteros del Infantil C del Ciutat d’Alzira, que considera que su hijo está siendo "claramente discriminado" tras recuperarse de una operación en la que le extirparon el músculo posterior de la pierna derecha por un cáncer.

"Es muy buen portero y ha recuperado la agilidad, no ha faltado a ningún entrenamiento, todos los niños le animan y los otros padres no se explican qué esta pasando esto. Incluso el entrenador me dice que el niño está preparado y que si fuera por él lo sacaría, pero que tiene las manos atadas porque es una orden de la directiva", asegura.

Sirvent relata que ha explotado después de que la semana pasada anunciaran a su hijo que iría convocado para el partido con el Beniparrell y, después de ilusionarse, el viernes le indicaron que se volvía a quedar fuera del equipo. "Imagínate el disgusto", señala, mientras relata que el niño perdió tres meses por la operación y después el año de la pandemia, como el resto de compañeros, pero asegura que "está ya al 100 %".

El director de la escuela del Ciutat d’Alzira, Paco Monerri, negó ayer cualquier discriminación y atribuyó únicamente a razones deportivas que no se convoque al niño. "Venía de un alevín muy flojo y el salto del fútbol 8 al fútbol 11 a veces cuesta porque es totalmente diferente, tiene que mejorar", indicó Monerri, que recordó que al principio se juntaron en el infantil cuatro porteros -ahora son tres- y llegó a aconsejar a los padres que no pagaran la cuota "porque no teníamos claro que fuera a quedarse, pero compraron la ropa y decidieron continuar". "Si está para jugar juega, pero el entrenador ve que no está al nivel y su padre no para de insistir. Están esperando a que coja nivel y en una semana o dos puede entrar, su padre está enterado de todo", señaló.

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