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El coronavirus acecha en los pasillos del hospital

Personal sanitario atiende a un paciente ingresado por COVID-19. KARINA FUENZALIDA

Una de las primeras medidas sanitarias que se adoptaron en cuanto estalló la pandemia fue aislar a los pacientes con COVID-19 para evitar nuevos contagios, para lo que se crearon unidades de hospitalización específicas. Sin embargo, la presencia del virus no se limita a las habitaciones de los enfermos ni mucho menos. Un nuevo método, desarrollado investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y del Hospital Universitario Son Espases (Mallorca), permite detectar la transmisión del SARS-CoV-2, responsable del COVID-19, en el aire del interior de los hospitales, donde la concentración del virus puede ser mayor en los pasillos que en las propias habitaciones de los enfermos.

Esta nueva metodología ha permitido comprobar cómo la concentración del coronavirus puede ser mayor en los pasillos, debido a que las habitaciones en las que hay ingresados pacientes con COVID-19 tienen sistemas de ventilación individual, mientras que en los pasillos tienen un solo sistema cada cuatro habitaciones. “Los espacios interiores pueden tener flujos extremadamente complejos como consecuencia de los sistemas de ventilación y los efectos de flujo impulsados térmicamente. Los hospitales añaden mayor complejidad a la distribución aérea del SARS-CoV-2 debido a los requisitos de ubicación de los pacientes con COVID, ya sea con diversos grados de infección o asintomáticos”, explican los autores del estudio, que publica la revista científica “Environmental Research”.

En este sentido, añaden que estas diferencias de ventilación son comunes a muchos hospitales porque el sistema generalmente mejora la ventilación de las habitaciones de los pacientes. “Por tanto, existe una importante transferencia de virus de las habitaciones a los pasillos, ya sea al abrir las puertas o al adherirse a la ropa del personal sanitario que trabaja en las habitaciones, que eventualmente se libera al pasillo”, añaden

"Estos resultados son importantes, ya que se toman muchas precauciones para entrar a las habitaciones, pero menos en los pasillos"

Joan Grimalt - Investigador del IDAEA-CSIC, primer autor del estudio

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Los resultados del estudio podrían servir para revisar los sistemas de ventilación de los hospitales, para mejorar la calidad de su aire y para prevenir la infección del personal sanitario.

La nueva metodología consiste en colocar los filtros de aire en pasillos, habitaciones y otras estancias hospitalarias para analizar el material genético del coronavirus de forma sistemática. “Estos resultados son importantes, ya que se toman muchas precauciones para entrar a las habitaciones, pero menos en los pasillos”, destaca el investigador del IDAEA-CSIC, Joan Grimalt, primer autor del estudio.

El equipo investigador midió la concentración de ARN del virus SARS-CoV-2 a través de una filtración de aire en diferentes localizaciones del hospital (habitaciones de pacientes con COVID-19 y los pasillos adyacentes; pasillos adyacentes tanto a habitaciones de UCI como a habitaciones sin pacientes con COVID-19; y la terraza exterior) y su posterior cuantificación utilizando la técnica PCR.

Los resultados de esta investigación pionera realizada en el Hospital Son Espases (Mallorca) son transferibles a otros hospitales, ya que los sistemas de ventilación son generalmente similares. “En primer lugar, sería necesario hacer una supervisión de la cantidad de ARN del virus que hay en el aire de cada hospital. Si el resultado es positivo, habría que cambiar el sistema de ventilación, adecuándolo a las particularidades de cada centro hospitalario”, afirma Grimalt.

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