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Campos, psicóloga: “Nos llegan niñas de 12 años con síntomas de anorexia”

“Nunca había tenido tantos pacientes ni tan jóvenes: niñas de 12 años, preadolescentes”

Rosalía Campos - Psicóloga sanitaria especializada en trastornos de la alimentación

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“En diez años no había tenido tantos casos, la incidencia actual es muy elevada. Yo nunca había visto una situación así”. Rosalía Campos es psicóloga sanitaria especializada en trastornos de la alimentación y el día a día en su consulta, un gabinete de psicología en Vigo, “es la prueba de que durante el confinamiento se han despertado un montón de trastornos de este tipo”.

“Nunca había tenido tantos pacientes ni tan jóvenes”, apunta esta experta. ¿De qué edad hablamos? “Pues de niñas de 12 años, en la preadolescencia, con síntomas de trastornos de la alimentación. Cuando notan cambios en su cuerpo, con el desarrollo, con la menstruación, pueden aparecer ya este tipo de trastornos”, describe.

“La ruptura de la rutina durante el confinamiento ha sido fundamental en la aparición de este tipo de problemas. Hubo sensación de pérdida de control, ansiedad, incluso depresión. En estos casos pueden surgir este tipo de trastornos. Además, al estar encerrados en casa aparecen también las obsesiones, es mucho más difícil todo”, comenta la psicóloga.

La incidencia sigue siendo mayor en mujeres, “aunque también hay muchos casos de hombres, yo creo que han crecido”. “Merecen que se les dé visibilidad. Creo que hay menos información y es más difícil que se decidan a buscar ayuda. Pero si dan el paso es estupendo porque el trastorno es exactamente el mismo”, apunta Rosalía que junto a su compañera Camila Moreira, también psicóloga, llevan Adamia Psicología, en Vigo.

Campos en su consulta de psicología en Vigo, especializada en trastornos de la alimentación. FDV

Expresa que es un trastorno complicado. “No es solo subir o bajar de peso. Es un trastorno que va más allá. Cuando ocurre algo traumático, que se escapa del control de uno, como una ruptura, por ejemplo, o un fallecimiento, es habitual que se desarrolle un trastorno de este tipo. Y, en este caso, la pandemia provocó un fuerte impacto en mucha gente, de ahí que se produzca un incremento como el actual”, añade.

¿De qué síntomas hablamos? “Por una parte, una subida y bajada acusada de peso; suele haber obsesión con la delgadez, con el deporte, con la comida... También cambios de carácter, aislamiento, tener pensamientos negativos, incluso obsesiones con los estudios, hay muchas emociones comunes: sentirse solo, tener muchos miedos o sobreprotección”, enumera Campos, que añade: “si todo esto lo juntas en una sola persona... y, además, suelen volverse personas inflexibles”. “Si están en ese punto, en el que te cuesta llegar a ellas, eso es porque la parte mental ya se ha desarrollado”, indica. “Mientras razonen, tengan conciencia de que lo que están haciendo no está bien, que lo quieran cambiar... ahí puedes llegar a la persona. Así es más fácil revertir la situación. Pero si es inflexible ya estamos rozando el trastorno, sin duda”, expresa.

"Si la persona llega con mucha cronicidad porque ya pasó mucho tiempo y a su vez cree que no le pasa nada y no lo quiere abarcar, ahí es muy difícil"

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“Los ingresos sí que, proporcionalmente, son pocos. El ingreso es ya por criterios médicos, cuando está en riesgo tu salud. Se requiere un ingreso para conseguir la recuperación del peso”, apunta Campos. En cuanto a la curación: “La mayoría de la gente es capaz de curarse con sesiones de nutrición, psicología... Pero ahí también cuenta que abordes el problema a tiempo y que tengas conciencia de enfermedad; lo que comentaba antes, de ser flexible y consciente o estar ya en una fase de ser inflexible y no admitir lo que ocurre. Si la persona llega con mucha cronicidad porque ya pasó mucho tiempo y a su vez cree que no le pasa nada y no lo quiere abarcar, ahí es muy difícil. Depende de cada caso. Pero sí que es más la gente que no ingresa que la que ingresa, eso sin duda”, apunta Campos, que puntualiza que hasta ahora no era fácil formarse como psicóloga en esta área. “Ahora sí hay formación especializada, tipo máster”, concluye.

Iglesias, psiquiatra: “Atiendo un nuevo caso grave de anorexia a la semana”

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Laura Iglesias, psiquiatra, en el Hospital Nicolás Peña. PABLO HERNÁNDEZ

“Cada semana atiendo un nuevo caso de anorexia y son casos graves. Lo he hablado con compañeros y tienen la misma percepción sobre el repunte de trastornos de la alimentación que se desarrollaron principalmente durante la pandemia y ahora se percibe mucho en consulta”. Laura Iglesias es psiquiatra y trabaja en una unidad de salud mental de adultos del Servicio de Psiquiatría de la EOXI (Estructura Organizativa de Xestión Integrada) de Vigo. Este aumento de casos “sobre todo de anorexia; más anorexia que bulimia” se nota “quizás desde antes de verano, en mayo, junio” y en estos momentos tanto consultas como asociaciones hacen esfuerzos para atender y llevar a buen puerto a todas las personas que necesitan ayuda.

Cuando llegan a consulta de salud mental ya se ha producido una importante bajada de peso y también hay problemas psiquiátricos vinculados. Es por ello que los facultativos coinciden en que la pandemia, el confinamiento, el tiempo en casa ha sido nefasto, provocando la aparición de nuevos casos. “Veníamos de una temporada de relativa calma o estabilidad en este ámbito y sí que hay que destacar lo que está pasando”, apunta la especialista, que en salud mental atiende a pacientes a partir de 16 años. Comenta Iglesias que no hay un experto dedicado en exclusiva a trastornos de la alimentación, de manera que se hace difícil atender los casos desde la unidad de salud mental. “La unidad de referencia está en Santiago pero hay lista de espera”, añade.

¿Necesitan hospitalización? “En algunos casos sí”, comenta Iglesias: “para llegar a consulta ya se ha ido desarrollando el trastorno desde hace tiempo, un año, por ejemplo, y cuando llegan hay problemas de pérdida de peso; problemas psiquiátricos y físicos”, expresa la experta.

Más anorexia que bulimia

“No es fácil darse cuenta de que se sufre un trastorno de la alimentación. Normalmente empieza poco a poco. Por ejemplo, puede partir de un cambio de hábitos; un propósito de la persona para comer mejor. Entonces, pues esa persona decide eliminar de su dieta un tipo de alimentos: la bollería industrial. Después, elimina los hidratos. Despues, otra cosa... Quiero decir, que es difícil que la persona perciba lo que le está pasando, normalmente empieza así, poco a poco, hasta que explota”, apunta Ana Rodríguez, directora terapéutica de la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra (con sede en Vigo).

“No es fácil darse cuenta. Suelen empezar eliminando tipos de alimentos”

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En ABAP explican que el confinamiento “fue nefasto”. “De repente la gente en casa, te machacan con mensajes de que hay que alimentarse bien, que hay que hacer deporte... pero al mismo tiempo se trastoca tu día a día y todos estos mensajes cruzados pueden ser contraproducentes”, indica Rodríguez. De hecho, en muchos casos lo han sido y es difícil atender a todos los pacientes con el índice de casos a los que se ha llegado.

Además, según esta experta, “sobre todo los adolescentes utilizaron más las redes sociales”, factor que no ayuda en una situación así.

Hoy se celebra el “Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria”🎗🍽🧠para visibilizar estas...

Posted by Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra on Wednesday, June 2, 2021

En cuanto a las edades de las personas que acuden a esta asociación de bulimia y anorexia: “desde los 14 años hasta casi 30”, indica la experta, que apunta que quizás reciben más casos de anorexia, “pero de bulimia también, también recibimos”. Rodríguez explica, además, que en algunos casos necesitan hospitalización. “Tampoco hay mucha facilidad en este ámbito para los ingresos. Tienen que ser casos graves”, comenta la especialista. Asegura que con el tratamiento que siguen en la asociación consiguen guiar a muchos/as de los pacientes. “Con el tratamiento psicológico y nutricional que establecemos en la asociación sí que conseguimos ir recuperando a las personas”, comenta Rodríguez.

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