Casi 700.000 gallegos mayores de 65 años serán llamados a los centros de vacunación para recibir una tercera dosis de la vacuna anti-COVID de ARN mensajero, Pfizer o Moderna. Así será tras la aprobación, ayer, por parte de la Comisión de Salud Pública, de esta dosis de refuerzo. La cifra de 700.000 incluye los más de 22.000 mayores gallegos usuarios de residencias cuya tercera dosis fue ya aprobada por el mismo organismo el pasado 15 de septiembre. En concreto, los más de 528.000 gallegos mayores de 70 años comenzarán a recibirla a partir del 25 de este mes. En cuanto a los 165.000 entre 65 y 69 años, volverán a vacunarse cuando cumplan 6 meses de la inoculación de la segunda dosis.

Galicia fue, junto con Madrid, una de las dos comunidades que votó en contra. Según aclararon a FARO fuentes de la Consellería de Sanidade, la Xunta no se opone a la administración de la tercera dosis, sino que necesita más tiempo para evaluar los ajustes que permitan hacer coincidir esa tercera dosis con la vacunación contra la gripe. “Hay aspectos de ese solapamiento con la vacunación antigripal que generan dudas, y la votación se planteó en términos de que, si había dudas y se necesitaba más tiempo, el voto sería negativo”, precisan las fuentes de Sanidade. Como Galicia emitió su voto casi en primer lugar, votó que no, y las comunidades que habían manifestado las mismas dudas se abstuvieron. En total, votaron a favor 12 territorios, mientras que 5 se abstuvieron y 2 votaron en contra, Galicia y Madrid.

Fuentes de Sanidad señalaron que se ha fijado la fecha abierta de finales de octubre para comenzar con la administración de esta dosis de recuerdo para que cada comunidad pueda organizar su logística.

La edad, factor de riesgo

Sanidad explica que este acuerdo entre el Ministerio y representantes de las comunidades mantiene la línea de la Estrategia de Vacunación frente al COVID-19 en España, después de que la evidencia científica haya mostrado que la edad es el principal factor de riesgo.

El acuerdo de la Comisión de Salud Pública trascendió ayer por la tarde, un día después de que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) avalara el uso de una dosis de refuerzo de Pfizer en la población general mayor de 18 años, seis meses después de completar la pauta, y una inyección adicional de este fármaco o de Moderna a personas con un sistema inmunitario debilitado, como mínimo 28 días tras la segunda dosis.

Ayer la EMA precisó que una dosis de refuerzo para la población general al menos seis meses tras la segunda es “segura y eficaz”, al tiempo que advertía que no puede emitir en este momento “una recomendación firme sobre cuándo y para quién implementarla”.

Poco antes de que se conociera la decisión de la Comisión de Salud Pública, el Ministerio de Sanidad revelaba que el Gobierno ha adelantado nuevas compras de vacunas, concretamente 3,8 millones de dosis de Pfizer, que se destinarán a cubrir las necesidades de “posteriores fases de la campaña de vacunación”, de forma que ya se preveían las dosis adicionales o de recuerdo a determinados grupos de población. Hasta el momento, las dosis adicionales o de refuerzo se estaban inoculando a mayores en residencias y a inmunodeprimidos.

El departamento que dirige Carolina Darias argumenta que la nueva compra de viales se produce “de cara al futuro” y destaca que conviene subrayar la necesidad de poner en marcha dos nuevas fases en la estrategia de vacunación.

La primera, destinada a seguir cubriendo la vacunación de los niños que progresivamente van cumpliendo 12 años y otra en la que se contempla la inoculación de dosis adicionales o de recuerdo a grupos poblacionales concretos (como el caso de los mayores de 70 años), así como la posible vacunación de la población infantil, cuyos ensayos clínicos de momento se dirigen a niños de 5 a 11 años.

El Ministerio de Sanidad ha aclarado que los viales de Pfizer para población que requiera una dosis adicional o de recuerdo se destinarán también a los vacunados con fármacos que utilizan plataforma de adenovirus (AstraZeneca o Janssen), de forma que contarían en su proceso de inmunización con “pautas heterólogas”, después de que diversos estudios científicos confirmasen que combinar ambos tipos de vacuna produce una respuesta inmunitaria robusta.