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Faro de Vigo

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Productores gallegos esperan una buena cosecha de castaña tras tres malos años

La campaña arranca en tres semanas y esperan recolectar más de 15 millones de kilos frente a los 12 de ediciones anteriores

Las castañas caídas estos días son de variedades híbridas. | // M.M.

El agradable y característico olor de las castañas asadas está regresando a los hogares. El fuerte viento del pasado sábado agitó con determinación los soutos gallegos ayudando a la recolección. Sin embargo, los productores avisan de que el inicio de la campaña del producto autóctono comenzará dentro de unos 20 días aproximadamente. Desde la Indicación Xeográfica Protexida Castañas de Galicia vaticinan que esta será una “buena” edición en cuanto a calidad y producción.

“Pensamos que este año vamos a tener una buena campaña por el buen tiempo de septiembre, con lluvias. Tenemos la esperanza de tener una cosecha normal que sea mejor que las de los años anteriores. Las tres últimas fueron muy malas”, explica Jesús Quintá, presidente de la Indicación Xeográfica.

Quintá aclara que las castañas que se están recogiendo ahora en los bosques son de especies híbridas de castaños autóctonos y foráneos, que “siempre son las primeras en caer”.

El tiempo, no obstante, no está siendo el único factor implicado en alimentar los buenos augurios para la producción de 2021. La lucha biológica contra la avispilla que ataca a los castaños está comenzando también a surgir efecto. “Está empezando a funcionar. A ver si damos recuperado la producción”, señala Quintá.

Para quienes se encuentren perdidos en este punto, hay que recordar que en los últimos años algunas zonas de Galicia ricas en castaños comenzaron a ver mermada su cosecha por el ataque de un insecto procedente de Asia, la avispilla Dryocosmus kuriphilus.

Tras diferentes investigaciones, se concluyó que la utilización de un parásito podría frenar su avance. Así, comenzó a aplicarse el Torymus sinensis.

Desde el Centro de Investigación Forestal de Lourizán, en una investigación de 2018, subrayaban que este parásito “era la única medida eficaz para equillibrar la expansión de la plaga (de la avispilla) y mantener las poblaciones por debajo del límite de años”. De ahí que desde la Consellería de Medio Rural se lleve realizando desde el año 2015 suelta progresiva de T. sinensis.

La avispilla fue la principal culpable de que la producción de castaña gallega se redujese en los últimos tres ejercicios, según el máximo responsable de la Indicación Xeográfica, al no llegar a los trece millones de kilos.

Si superamos los 15 millones de kilos nos damos por conformes

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Si la previsión de este organismo gallego se cumple, la cosecha de este año rondaría entre los 15 y los 20 millones de kilos. “Los árboles presentan un mejor aspecto. Si superamos los 15 millones nos damos por conformes”, reconoce Quintá quien también se muestra cauto al recordar que “la avispilla sigue ahí”.

Jesús Quintá, presidente de la Indicación Xeográfica Castañas de Galicia. FDV

Pero la buena previsión no solo planea sobre la producción sino también sobre la calidad –se espera que sea mejor que la del año pasado– y las ventas globales.

Con la disminución de los casos de personas infectadas por COVID y la relajación, por tanto, de las medidas restrictivas de movilidad y reunión, también se espera que se vuelvan a celebrar magostos; al tiempo que la demanda por parte de la hostelería también se podría recuperar respecto a la caída del pasado año. “Esperamos que la pandemia no impida la circulación de la gente y que los magostos se celebren a pleno rendimiento”, anheló el presidente de la Indicación Xeográfica.

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