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Oruña: “El crimen siempre es una excusa para tratar otros temas que me interesan”

“Hago un guiño a las novelas clásicas de misterio, pero la historia está ejecutada con una visión actual”, afirmó sobre su último libro, “Lo que la marea esconde”

La escritora María Oruña y el periodista Rafa Valero, ayer, antes de comenzar el acto. | // ALBA VILLAR

“Yo no escribo siguiendo un instinto comercial, sino según los pálpitos que tengo. Creo que repetir algo solo porque funciona es engañar al lector. Por eso, en cada novela cambio totalmente de narrativa y de enfoque. Tienes que escribir lo que te salga de las tripas, y a lo mejor funciona y a lo mejor no”, afirmó ayer la escritora viguesa María Oruña en el Club FARO, donde presentó su nueva novela, “Lo que la marea esconde” (Destino), en una charla distendida presentada por el periodista Rafa Valero en la que las novelas clásicas de misterio tuvieron un importante protagonismo. Hace un año, la escritora presentaba, también en MARCO de Vigo, su anterior libro, “El bosque de los cuatro vientos”, que se retrasó a causa de la pandemia y que ahora acaba de versionar al gallego con un primer capítulo y un prólogo inéditos.

“Lo que la marea esconde”, que ya va por la cuarta edición, recupera a la teniente de la Guardia Civil Valentina Redondo, que vuelve rodeada del halo de misterio con el que grandes maestros del género de misterio como Agatha Christie y Arthur Conan Doyle supieron impregnar sus relatos de “cuarto cerrado”. “No he pretendido emular, sino hacer un guiño a las historias clásicas de habitación cerrada, pero ejecutándola con una visión actual porque nuestra forma de pensar, nuestros hábitos son distintos; la sociedad es distinta”, afirmó.

Así, la escritora viguesa vuelve a plantear un reto a esta inspectora de mirada bicolor –y a ella misma como escritora de novela negra– presentando lo que a primera vista parece un crimen imposible de resolver. ¿Estará la agente gallega ante el crimen perfecto? Como las grandes figuras de la novela de misterio, plantea al lector un desafío de lógica para descubrir quién ha asesinado a la presidenta del Club de Tenis de Santander, Judith Pombo, hallada muerta sobre la cama de su camarote en la goleta La Giralda, cerrado a cal y canto, y lo que es casi más importante: cómo.

La escritora reconoció que se divirtió mucho escribiendo esta historia, en la que juega al despiste con “sus marineros” –así llama a sus lectores y anunció que habrá un nuevo caso de Valentina Redondo, aunque no adelantó para cuándo está previsto su lanzamiento. Tampoco concretó si habrá serie basada en la teniente gallega destinada en Cantabria. “No puedo decir que sí, pero tampoco que no porque todo lleva su tiempo”, afirmó.

Reconoció que no tiene lector cero y que no da por concluida una novela hasta que su editor no ha completado el proceso, y que es una escritora de mapa, aunque con matices. “Mientras estoy escribiendo siempre se me ocurre alguna maldad”, reconoció.

En esta nueva entrega, la escritora viguesa pone en una situación extrema a la protagonista, que verá cómo una tragedia personal interfiere en el ritmo de su trabajo, algo que, aseguró, no le ha resultado complicado. “Para mí no es una situación artificiosa el hecho de que lo pase mal en un momento concreto. La vida es así: está llena de oscuridad y a veces hay que coger carrerilla para saber dejar esa oscuridad ahí y empezar otra vez a que llegue la luz”, afirmó. Por esta misma razón, el final de sus historias, aunque son felices, nunca son perfectos.

Asimismo, explicó que cada libro le lleva entre un año y año y medio de trabajo y que la parte de documentación es la que más tiempo le lleva. “En la que más disfruto es escribiendo porque me introduzco dentro de la escena”, dijo Oruña, que comparó la novela de misterio con el mecanismo de un reloj, en el que todo tiene que encajar a la perfección si se desea que funcione.

El dolor es un tema que transita a lo largo de esta novela, al que acompaña la capacidad –o no– del ser humano de rehacerse. Sin embargo no es el único: la violencia, el sexo, la política son otros temas que se abordan en “Lo que esconde la marea”. “El crimen siempre es una excusa para hablar de otros temas que me interesan”, dijo.

La escritora lamentó la quema en una escuela de Canadá de ejemplares de cómics de “Tintín”, “Astérix” y “Lucky Luke” por “ofender” a los indios. “Los libros no son manuales de conducta, sino espejos de un momento cultural concreto”, afirmó.

El regreso de la teniente de mirada bicolor

La teniente Valentina Redondo se reencuentra con sus lectores en un nuevo caso que parece desafiar toda lógica: el asesinato de una mujer en el camarote de un barco totalmente cerrado, y que coincide con un momento personal muy complicado. “Lo que la marea esconde” es un homenaje a las novelas de misterio de finales del XIX y primera mitad del siglo XX que planteaban misterios de “habitación cerrada”. María Oruña recurre a citas de algunos de estos libros para abrir los capítulos de esta cuarta entrega de la ya conocida como la serie de “Puerto escondido”, entre estos, “El misterio del cuarto amarillo”, ópera prima de Gaston Leroux, y su preferido; “Navidades trágicas”, “La casa torcida” y “Muerte en las nubes”, de Ágatha Christie; “Los crímenes de la calle Morgue”, de Edgar Allan Poe; “La banda de lunares”, de Arthur Conan Doyle, y “El misterio de la mosca dorada”, de Edmund Crispin. “Puerto escondido”, “Un lugar donde ir” y “Donde fuimos invisible” son los otros tres títulos de la serie de libros que protagoniza esta teniente gallega de mirada bicolor –tiene un ojo negro y otro verde–, que está al frente de la Sección de Investigación de la Guardia Civil en Santander y que presenta un trastorno obsesivo compulsivo por el orden. Sin embargo, cada historia es autoconclusiva y presenta un esquema y una temática diferentes. En común tienen a su protagonista y los personajes satélites, como Oliver Gordon, la pareja de la teniente, el sargento Jacobo Riveiro, y la forense Clara Múgica.

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