Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Portugal inicia una desescalada "a la gallega"

Aspecto de las terrazas en la localidad portuguesa de Faro al atardecer.

Aspecto de las terrazas en la localidad portuguesa de Faro al atardecer.

Portugal ha iniciado un plan de tres fases para aliviar las restricciones COVID-19 de forma progresiva hasta octubre. El Gobierno luso ha esbozado una hoja de ruta de relajación de las limitaciones basada en el avance de la vacunación y que tiene como principal medida el fin del toque de queda y la recuperación de gran parte de la vida nocturna del país.

El país, con diez millones de habitantes, vive actualmente un descenso de contagios e incidencia tras haber superado en julio el pico de su cuarta ola de COVID-19.

Este plan eliminará restricciones en tres fases basadas, no en el calendario, sino en el porcentaje de población que tenga la pauta de vacunación completa. Así pues, el día 1 de agosto, con el 57% de la población inmunizada, arrancó la primera fase con una extensión de los horarios, el fin del toque de queda y la vuelta del ocio nocturno.

Según el plan del Gobierno, la segunda fase comenzará cuando el 70 % de la población esté inmunizada, algo que se prevé suceda a inicios de septiembre. Ese mes dejará de ser obligatorio llevar mascarilla en la calle y aumentarán aforos en bodas y bautizos (75 %) y espectáculos culturales (70%).

Para llegar a la fase tres habrá que inmunizar al 85 % de la población, algo previsto en octubre, momento en el que abrirán discotecas -con exigencia de certificado o test negativo-, y los restaurantes dejarán de imponer límite de comensales por mesa, entre otros alivios.

Fase 1: sin toque de queda y revive el ocio nocturno

Desde el 1 de agosto, comercio y restaurantes recuperan sus horarios normales, pudiendo abrir hasta las dos de la madrugada. Además, se elimina el toque de queda a partir de las 23 horas que estaba en vigor en los municipios con mayor incidencia, entre ellos Lisboa y Oporto.

También podrán abrir los bares de copas si cumplen con las mismas normas que la restauración. Al igual que en Galicia, será necesario certificado de vacunación o test negativo de COVID-19 para acceder al interior de los locales desde la noche del viernes y durante todo el fin de semana. Podrán operar como máximo hasta las dos de la madrugada. Además, no se podrá bailar en estos espacios. Al igual que en nuestra comunidad, el acceso a las terrazas será libre.

El teletrabajo pasa de ser obligatorio a recomendado y se exige certificado de vacunación o test negativo también en las clases grupales en el gimnasio, en eventos culturales y deportivos, en casinos o spas.

Compartir el artículo

stats