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Los test de antígenos, en once claves

Toma de muestra de un test de antígenos, ayer en el puesto móvil de la Xunta en Vigo.

Toma de muestra de un test de antígenos, ayer en el puesto móvil de la Xunta en Vigo. ALBA VILLAR

Expertos aconsejan la prueba para antes de acceder a eventos masivos, pero dudan de su utilización en cribados de asintomáticos

El inicio de la venta, esta semana, de test de antígenos sin receta médica en las farmacias ha hecho surgir muchas dudas sobre los mismos. En las siguientes líneas intentamos aclarar algunas.

¿Por qué un test de antígenos y cómo funciona?

Confirma la presencia del virus al detectar sus proteínas o antígenos. En un soporte (bastoncillo) se fijan anticuerpos específicos que reaccionarían contra alguna proteína del virus. Si en la muestra hay partículas virales, quedarán fijadas al anticuerpo. Después, se le añade un segundo anticuerpo contra el virus que señalará de alguna manera la reacción que tarda alrededor de media hora. Si esta es positiva, hay presencia de proteínas del SARS-CoV-2.

¿Qué consejos antes de la prueba?

Primero, antes del test, hay que sonarse bien los mocos. Cuando se introduce el bastoncillo hay que asegurarse de que se están tomando muestras, para lo que hay que girarlo y rascar las paredes de la fosa nasal.

¿Cómo hay que realizarlo?

Cada fabricante va detallando cada paso. El test consta de un largo bastoncillo (hisopo), una solución, un tubo de extracción y el test en sí. Se debe abrir la extracción y verter el líquido en el tubo de extracción donde posteriormente se meterá la parte más suave del bastoncillo. Las manos nunca deben tocar ese extremo. Se echa la cabeza hacia atrás y se introduce el hisopo por la fosa nasal, tocando las paredes de la fosa mediante giros para recoger moco y células. Se repite la operación en la otra fosa nasal. Una vez se acaba, se mete el hisopo en el tubo de extracción, se gira varias veces y se deja reposar durante un minuto. Después, se comprime con los dedos el tubo de extracción para exprimir el hisopo. Se tira este y se tapa el tubo de extracción. Se echa el número de gotas del líquido que establezca el fabricante en el test evitando que se formen burbujas. Si echa de más, puede resultar nulo. En 15-20 minutos pueden empezar a aparecer líneas de color en la zona C y T. Si no aparece ninguna, el test no es válido. Hay que repetirlo. Si aparece una línea, es válido y negativo en COVID. Si salen dos rayas, es positivo.

¿Qué significa el positivo en el test?

Demuestra que la persona está infectada. Al poseer una sensibilidad menor que la PCR, los test de antígenos son positivos a concentraciones más altas del virus. Sin embargo, el número de falsos positivos es bajo porque su especificidad –probabilidad de que una persona sana dé resultado negativo– es similar a la de la PCR. La persona debe autoaislarse y poner en conocimiento de su centro sanitario el resultado.

¿Y si sale negativo pero hay síntomas?

En el mercado hay varias empresas comercializando estos test. No todos utilizan el mismo tipo de anticuerpos, ni la misma proteína del virus o poseen igual modo de revelar la reacción. Es decir, no son iguales. Si el resultado es negativo pero la persona presenta síntomas, expertos como Ignacio López-Goñi, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra, recomiendan que se haga una PCR.

¿Y si sale negativo pero soy asintomático?

Hay fabricantes que subrayan que puede ocurrir que salga negativo porque la carga viral es demasiado baja para ser detectada. Se recomienda volver a realizarlo pasados dos o tres días para dar tiempo a que el virus se replique en el organismo y pueda ser detectado. Tampoco se aconseja realizar la prueba inmediatamente al día siguiente de la exposición con un contacto estrecho de coronavirus. Lo ideal es esperar entre 48 y 72 horas para dar tiempo a que se replique el virus.

¿Cuándo se recomiendan estos test?

Expertos aseguran que pueden resultar muy útiles al principio de la infección, cuando la carga viral es más alta, es decir, unos días antes de aparecer los síntomas y una semana después. Como la PCR es muy sensible, puede seguir arrojando un positivo varias semanas después de aparecer los síntomas, de ahí que se recomienden los test de antígenos. Estos, al ser más baratos y sencillos, pueden ser efectuados varias veces por semana. Por eso, pueden ser una buena alternativa para monitorizar a mayores en residencias, a personal de centros sanitarios o a escolares o profesores en centros educativos.

¿Es idóneo para cribados masivos?

Los expertos no se ponen de acuerdo. Ignacio López-Goñi no tiene claro el aconsejarlos para los cribados masivos de asintomáticos. Pero otros expertos proponen usarlos antes de acceder a eventos masivos o incluso para rastrear contactos con infectados como en el caso del megabrote de Mallorca. Especialistas como Amaranta McGee, coordinadora de vigilancia epidemiológica en Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, reconoce al Servicio de Información y Noticias Científicas que, no obstante, puede “perder fiabilidad” al diagnosticar infecciones inexistentes (falsos positivos) o fallar en infecciones reales (falsos negativos).

¿Son lo mismo que los test rápidos de anticuerpos?

No. Estos no diagnostican infecciones activas. Miden en una gota de sangre parte de la inmunidad que puede dejar una infección pasada o la vacuna. Los test de antígenos –reiteramos– constatan la presencia del virus detectando sus proteínas o antígenos.

¿Puedo entrar en un restaurante con un negativo en el test de autodiagnóstico de antígenos?

No. O se muestra el certificado de la pauta completa de la vacunación, o una PCR negativa, o un test de antígenos certificado. No obstante, la Xunta está trabajando con los colegios oficiales de farmacéuticos para diseñar un protocolo de validación de autotest de antígenos. Los profesionales de farmacia podrían validar el resultado y certificar su autenticidad para permitir el acceso a actividades según las nuevas medidas de restricción, algo que ya ocurre en Navarra.

Farmacéuticos como Diego González creen que estas pruebas deberían ser realizadas por personas entrenadas para ello. Por lo que aconseja acudir a una farmacia para efectuarla si el personal ha recibido formación en este procedimiento y accede a realizarlo.

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