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El lleno del Apóstol desquicia al camino

La vía lusa hacia Compostela sufre la cuenta atrás hacia el 25 de julio con overbooking en albergues que lamentan:“Hay gente desesperada, se imagina durmiendo en la calle”

Cola serpeante para entrar por la Porta Santa en la Catedral.  | // XOÁN A.

Cola serpeante para entrar por la Porta Santa en la Catedral. | // XOÁN A.

Caldas de Reis es la parada número once del Camino Portugués por la costa a Santiago de Compostela. Solo dos jornadas más y el peregrino llega a Compostela. Los últimos dos días –al igual que en la ruta top del Xacobeo, el Camino Francés– fueron una locura para los romeros sin casi un hueco en los albergues donde dormir debido a la alta afluencia de gente y la reducción del número de camas disponibles.

Un grupo de peregrinas en O Obradoiro, ayer. | // XOÁN ÁLVAREZ

Las medidas sanitarias para intentar controlar el avance del coronavirus obligan en Caldas de Reis, Compostela y otras localidades a reducir al 30% las plazas para pernoctar. “De las 26 que teníamos, nos hemos quedado con nueve. Hay camas libres pero no se pueden utilizar”, lamentaba ayer a este diario María José Fariña, del albergue Doña Urraca.

Explica que toda esta semana han colgado el cartel de completo y que en las últimas dos jornadas se tuvieron que coordinar entre todos los albergues de la localidad para intentar dar techo a todos los peregrinos, en un ‘tetris’ especial limitado por la normativa sanitaria.

En Redondela, con el aforo en albergues al 50%, lo peor se vivió a principios de semana, explica Maica Alén desde el albergue Avoa Regina admitiendo que “era imposible capear la situación, por momentos, no cogíamos el teléfono porque recibíamos 25 llamadas continuas a las que había que decir no, no, no. La gente hasta pedía dormir en el suelo con tal de no dormir fuera”.

En Santiago, la situación no es mejor. “No sé dónde va a dormir tanta gente. Si vienen para el Día del Apóstol dos mil y pico personas, no sé qué pasará”, señalaban desde La Credencial Hostel donde tienen ocupadas las 11 plazas disponibles del total de 36 que poseen, ya que la Xunta obliga a tener abiertas solo un tercio.

De hecho, el alcalde de Portomarín apuntaba ayer a Europa Press su cálculo de que estaban pasando unos mil peregrinos al día por el municipio, una “avalancha” que estaba provocando problemas para pernoctar.

Desde La Credencial Hostel, recalcaron que “hay gente desesperada que se ve (imagina) durmiendo en la calle. Está todo a tope” por lo que se preguntaron si no se podría cambiar los aforos para dar cobijo al repunte de peregrinos.

Sin embargo, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, señalaba ayer que era conocedor de los “colapsos hosteleros” en la ruta jacobea pero que desde la Xunta no autorizarían la apertura de los albergues al 100% sino que se seguiría respetando el protocolo de prevención del COVID.

Los peregrinos que desean encontrar plaza en los albergues públicos se encuentran estos días con que no pueden reservar con antelación –en los privados, sí– como mandato institucional.

El horario de apertura de estos establecimientos es a partir de las 13 horas y tienen prioridad para encontrar plaza aquellos que cuentan con limitaciones físicas, seguidos de los que hacen el Camino a pie. Después, entrarían los que peregrinan a caballo, los que van en bicicleta y, por último, los que viajan en coches de apoyo y los que inician la ruta en el correspondiente albergue.

Peregrinos en Compostela. Xoán Álvarez

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