La Policía Nacional detuvo en la noche del miércoles al cuarto sospechoso de haber participado en la paliza mortal al joven Samuel Luiz, el pasado sábado, en el paseo coruñés de Riazor. Es un vecino de la ciudad herculina y conocido de los otros tres detenidos, dos hombres y una mujer, que ya fueron arrestados el martes.

Este nuevo sospechoso es también joven, de “entre veinte y 25 años”, como los otros tres, según informó ayer la Delegación del Gobierno y se le imputa un delito de homicidio, como a los otros tres sospechosos de ser autores materiales de la agresión mortal, aunque en este caso, a este cuarto detenido se le imputa además un delito de apropiación indebida al haberse quedado, supuestamente, con el móvil de la víctima después de la agresión.

Los tres detenidos el martes pasarán a disposición judicial durante el día de hoy. Podrán prestar declaración o acogerse a su derecho a no declarar ante el titular del Juzgado de Instrucción número 1, que es el que está de guardia esta semana, y será el que determine qué medidas toma contra estas tres personas, que los investigadores señalan como supuestas autoras de la paliza mortal a este joven de 24 años y vecino de Meicende.

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Miles de gallegos inundan las calles para exigir "justicia para Samuel" Pablo Hernández / Carlos Pardellas / Brais Lorenzo / Bernabé / Noé Parga / Rafa Vázquez

Veintena de testigos

La Delegación del Gobierno confirmó ayer que la detención de este presunto agresor se produjo tras la información obtenida por la Policía Nacional en las declaraciones realizadas durante el día anterior. Y es que, desde que se produjo el crimen, los investigadores han tomado declaración a aproximadamente una veintena de personas, entre ellas, a los presuntos autores de la paliza al joven Samuel.

Los agentes cuentan también con material audiovisual para analizar y para poder determinar cuál fue el papel de cada una de las personas en la agresión. En la zona hay cámaras de seguridad y de tráfico y algunos testigos aportaron detalles de lo que habían visto y oído esa noche.

La investigación continúa abierta y bajo secreto de sumario, por orden del Juzgado de Instrucción número 8, que fue el que se hizo cargo del caso la madrugada del sábado, por lo que los agentes no descartan nuevas detenciones.

Los testigos de la agresión aseguraron que hasta siete personas pegaron a Samuel cuando ya estaba malherido, después de haber sido agredido en un primer momento supuestamente por uno de los detenidos, que iba acompañado de una joven, y que confundió la videollamada que Samuel y su amiga Lina estaban realizando a una amiga, con que los estaban grabando a ellos, aunque no atendieron a sus razones cuando intentaron explicárselo.

El delegado del Gobierno, José Miñones, informó ayer también de que ninguno de los cuatro arrestados cuenta con antecedentes. Las amigas de Samuel que estaban con él en ese momento, una, Lina, presencialmente, y la otra, Vanessa, a través de la videollamada, ratificaron ante la Policía Nacional su declaración de que el agresor inicial –ahora detenido, al igual que la chica que lo acompañaba– increpó a Samuel diciéndole: “Para de grabarme o te mato, maricón”.

“En jauría”

Es por ello y porque los otros agresores –los que actuaron “en jauría” contra el joven cuando ya estaba malherido– le llamaban “maricón de mierda” durante la paliza, por lo que consideran que se trata de un crimen homófobo y así se lo expresaron a los agentes en su declaración cuando se lo preguntaron.

En un primer momento, fue un hombre senegalés el que consiguió separar a Samuel de su agresor, que ya se encontraba herido tras los golpes recibidos. Pero este agresor inicial volvió acompañado de aproximadamente seis personas más, que golpearon a Samuel hasta matarlo. Según informó ayer la Delegación del Gobierno, los presuntos agresores son amigos entre ellos, pero no conocían a la víctima de antes.

Dos de los detenidos, según ha podido saber este “La Opinión de A Coruña”, del mismo grupo editorial que FARO, comparten despacho de abogados para ejercer su defensa.

En la zona en la que el grupo de jóvenes pegó a Samuel hasta la muerte, familiares, amigos y vecinos han ido colocando recuerdos en memoria de este joven, que trabajaba en Padre Rubinos y que era muy querido en el centro.

En la calle se pueden ver flores, fotos, cartas de despedida, corazones, peluches y globos para expresarle a Samuel el cariño que le tenían y su intención de no olvidarlo nunca.

JEFFERTON FERREIRA

Gesto de humanidad en medio del horror

El reencuentro entre las amigas de Samuel y la única persona que intervino para tratar de evitar el fatal desenlace se produjo ayer. Se trata de I., un joven senegalés residente en la ciudad que, tal y como narró Lina, la amiga del fallecido que estaba con él en el momento de la agresión, agarró a Samuel y lo arrastró lejos de sus atacantes.