Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Vacunar rápido sin dejar a nadie atrás

Una estudiante del próximo Erasmus recibe la vacuna contra el COVID-19, ayer en Madrid. |   // EDUARDO PARRA

Una estudiante del próximo Erasmus recibe la vacuna contra el COVID-19, ayer en Madrid. | // EDUARDO PARRA

Científicos de 17 organizaciones internacionales reclaman en un documento una estrategia coordinada de comunicación para incrementar la confianza en la vacunación contra el COVID-19 y que no se deje atrás a los colectivos en riesgo de exclusión social.

Científicos internacionales, entre ellos dos gallegos, piden frenar la desinformación sobre las vacunas en España y que estas lleguen a los colectivos en riesgo de exclusión social

El artículo ha sido publicado en la revista “Communications Medicine”, del grupo de “Nature”, y está firmada por 14 prestigiosos investigadores, entre ellos los gallegos Sonia Villapol, neurocientífica en el Houston Methodist Research Institute (Houston, Estados Unidos) y Alberto García-Basteiro, epidemiólogo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

  • "Se ha hecho poco para coordinar los elementos básicos de respuesta"

    "Los sistemas de vigilancia epidemiológica siguen siendo precarios y no se han fortalecido suficientemente"

Ha liderado esta publicación el ISGlobal, centro impulsado por la Fundación “la Caixa” y en el que trabaja el autor principal, Jeffrey V. Lazarus.

  • “El Gobierno no está respondiendo bien, debe tomar medidas”

    “Lo que se ha hecho en España es cargarse el turismo y la salud, y para mí no hay excusa”

Este epidemiólogo norteamericano, que vive y trabaja entre EE UU, Barcelona y Dinamarca, explica a FARO desde Colorado (EE UU) que, aunque España “va bien” en la vacunación, no sería justo compararla con Estados Unidos, donde el proceso se ha estancado y no se ha llegado al 70% prometido por el presidente Biden para el 4 de julio.

Nuestro país, sostiene, debe compararse con Reino Unido –líder europeo– y otros países de Europa Occidental. “Me gustaría saber el porcentaje de vacunación en los grupos marginalizados y entre los sin techo, en alberges o en la Cañada Real, entrevistando a las ONG que trabajan con usuarios de drogas y emigrantes no documentados”, comenta Lazarus.

Sonia Villapol, neurocientífica en el Houston Methodist Research Institute

El autor principal del artículo científico, en el que han participado sociedades científicas, hospitales, universidades y organizaciones dedicadas a la salud pública, la inmunología y la lucha contra la desinformación en salud, señala que el objetivo del 70 por ciento de población vacunada se fijó en España “para empezar, para el verano, pero con la variante delta tenemos que llegar al 80% y no podemos dejar atrás a ningún colectivo”.

“Con la variante delta tenemos que llegar al 80% y no podemos dejar atrás a ningún colectivo”

Jeffrey V. Lazarus - Investigador del ISGlobal

decoration
Jeffrey V. Lazarus  - Investigador del ISGlobal

Jeffrey V. Lazarus - Investigador del ISGlobal

“Las campañas de vacunación están siendo lastradas por los bulos, lo que dificulta que se pueda vacunar a la población, especialmente a colectivos más marginales, como migrantes, personas sin hogar, usuarios de drogas, algunas minorías étnicas o personas desfavorecidas, a los que no llegan las campañas de vacunación”, resume Lazarus.

  • Una maratón ganada al esprint

    Han sido las vacunas más rápidas de la historia, pero su desarrollo en menos de un año ha sido la punta del iceberg de un trabajo de base que ha llevado décadas

Especializado en campañas contra el VIH –el virus del sida– y la hepatitis B, el investigador estadounidense señala que existen maneras de vacunar a los colectivos marginalizados, a través de ONG u organizaciones de la comunidad, pero que las autoridades aún no lo permiten.

“Nos dejan llevar la vacuna de la hepatitis B a los emigrantes en las afueras de Barcelona, mi equipo va cada domingo a vacunarlos, pero no nos dan la vacuna del COVID, que en este momento es más importante”

decoration

Lazarus no cree que haya un rechazo a vacunar a estos colectivos, sino que “simplemente no les ha dado tiempo de pensarlo”. Hace un llamamiento a aprobar “una estrategia nacional y en cada comunidad autónoma, como han hecho en el País Vasco, para llegar a las poblaciones marginalizadas, involucrar a las ONG y que a la gente que tiene problemas para llegar a los hospitales y otros centros de vacunación se les dé la posibilidad de vacunarse en la comunidad”. Esta vacunación podría realizarse mediante unidades móviles.

En cuanto a los bulos, Jeffrey V. Lazarus recuerda que “se sigue diciendo que las vacunas no funcionan, que la inmunidad no va a durar, que son peligrosas y que solo sirven para ganar dinero, después de un año testando y medio año vacunando. Que miren a la situación de los mayores comparados con los menores: tenemos un rebrote enorme entre los jóvenes y los mayores vacunados no están en el hospital ni mueren”.

  • Recomendaciones para frenar la desinformación sobre las vacunas:
    1. Para los gobiernos y responsables políticos

    Difundir ampliamente información precisa sobre la inmunización frente a la covid-19 dirigida al público adecuado. Debe comunicarse en un lenguaje sencillo, con imágenes si es necesario. Para ello, se enviarán mensajes a través de los medios de comunicación masivos y sociales. A la población marginada se intentará llegar desde los servicios religiosos, los refugios y los centros comunitarios para personas sin hogar.

    2. Para las ONGs

    Involucrar a los líderes de la comunidad, incluidos los pacientes actuales y ex pacientescovid-19, para difundir información precisa sobre las vacunas.

    3. Para los profesionales sanitarios

    Contribuir a la alfabetización sanitaria corrigiendo la información errónea y compartiendo la información basada en la evidencia. Esto incluye asesorar a los pacientes sobre la seguridad de las vacunas.

    4. Para investigadores y científicos

    Realizar investigaciones cualitativas y cuantitativas sobre la vacunación y la disposición a vacunarse, y contribuir a programas de comunicación basados en evidencia para reforzar los conocimientos sobre las vacunas, especialmente entre las poblaciones marginadas.

    5. Para los expertos en informática

    Colaborar con los profesionales de la salud en la creación de herramientas para detectar y responder a la información falsa sobre la vacunación.

    6. . Para los profesionales de medios de comunicación y social media

    Proporcionar información basada en pruebas y fácil de entender sobre la importancia de que todo el mundo se vacune, y combatir activamente la desinformación generalizada y la información errónea sobre las vacunas y la pandemia. Seguir entrevistando y citando a los principales expertos examinados para dar a conocer las vacunas COVID-19.

Los autores del documento reclaman a las autoridades políticas difundir ampliamente información precisa sobre la vacunación con un lenguaje sencillo, con imágenes si es necesario. A los profesionales sanitarios les piden asesorar a los pacientes sobre la seguridad de las vacunas. A los científicos, realizar investigaciones sobre la vacunación y la disposición a vacunarse, y contribuir a programas de comunicación basados en evidencia. A los expertos en informática, colaborar con los profesionales de la salud en la creación de herramientas para detectar y responder a la información falsa sobre la vacunación. Y a los periodistas, proporcionar información basada en pruebas y fácil de entender sobre la importancia de que todo el mundo se vacune y seguir entrevistando y citando a los principales expertos contrastados para dar a conocer las vacunas contra el COVID-19.

  • “La COVID-19 puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas”

    “Se ha dado un porcentaje alto de ictus en grupos de poco riesgo, y especialmente gente joven hospitalizada”

Entre los autores del estudio figuran también José María Martín Moreno (Universidad de Valencia), Quique Bassat (ISGlobal), Marcos López Hoyos (Hospital Marqués de Valdecilla, Santander) y Miquel Oliu-Barton (Université Paris-Dauphine).

 

Compartir el artículo

stats