Galicia cumple este miércoles un mes sin estado de alarma y con una situación epidemiológica de lo más favorable. A pesar del temor a un repunte de contagios e ingresos por COVID-19 con la caída del marco legal que amparaba las restricciones, la curva se ha desplomado. Los casos activos han bajado un 43,8% en estas cuatro semanas, desde los 2.987 del 9 de mayo a los 1.679 que Sanidade ha notificado esta mañana.

Pero la mejor noticia está en el descenso de los pacientes ingresados por el virus, que han pasado de 202 a 71, un 72,3% menos. De ellos, 56 se encuentran en planta y 15 en UCI. Para encontrar unas cifras similares hay que remontarse 10 meses atrás, a mediados de agosto de 2020, antes del despegue de la segunda ola.

Galicia encadena su décimo octava jornada consecutiva con los casos activos a la baja, 50 menos que ayer; una caída motivada por un mayor número de altas médicas, 121, que nuevos positivos, 71.

Por áreas sanitarias, la incidencia se alivia en las de Vigo (441), Lugo (208), Pontevedra (186) y Ourense (164); mientras que aumenta ligeramente en la de A Coruña (331); y se mantiene en las de Santiago (253) y Ferrol (96).

Desde marzo de 2020 han superado el COVID-19 123.495 personas en Galicia, y otras 2.427 han fallecido. El último deceso se comunicó el lunes: un hombre de 79 años ingresado en el CHUS que murió el 4 de junio y que presentaba patologías previas.

Desde la irrupción de la pandemia, el Sergas ha llevado a cabo 2.289.653 de PCR. Por su lado, la tasa de positividad se mantiene por debajo del 2%. De este modo, continúa por debajo del 5% que la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija para dar por controlado el virus. La última vez que Galicia sobrepasó esta barrera fue el 15 de febrero.