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Urgen a acelerar las segundas dosis ante la mayor virulencia de la variante india

Tiene el escape a la inmunidad de la sudafricana pero es mucho más transmisible, alertan los científicos | Simón le resta importancia: “No está demostrado que tenga tanta peligrosidad”

Éxodo británico en Portugal para evitar la cuarentena. Decenas de miles de turistas británicos interrumpieron sus vacaciones y abandonaron precipitadamente Portugal horas antes de que el país quedase excluido formalmente de la “lista verde” del Gobierno de Boris Johnson. Los británicos abarrotan ayer el aeropuerto de Faro, en la capital del Algarve –su principal destino portugués–, para volver a sus ciudades de origen antes de esta madrugada, cuando ha entrado en vigor la sanción a Portugal, que en la práctica les obligaría a guardar diez días de cuarentena en casa a su regreso. | LUIS FORRA

La investigación científica ha dado estos días dos noticias, una buena y otra mala. La buena es que las vacunas siguen protegiendo contra todas las variantes surgidas hasta la fecha, y la mala es que el nivel que protección que ofrecen contra la india, o delta, es significativamente menor, sobre todo cuando se trata de personas que han recibido una sola dosis. Por ello, urgen a acelerar la vacunación para completar la pauta vacunal cuanto antes. Esto es especialmente importante en Reino Unido, donde la variante india es dominante y donde la estrategia fue vacunar al mayor número de personas posible demorando las segundas dosis. Entretanto, los británicos, incluso los no vacunados, pueden visitarnos sin ningún tipo de test negativo ni cuarentena de entrada, aunque sí deberán aislarse al volver a su país, dado que España, al igual que Portugal, permanece en la lista “ámbar” británica.

Los datos de la sanidad pública británica y de los últimos estudios muestran que la variante india (B.1.617.2) es hasta un 50-70% más transmisible que la inglesa (o alfa, B.1.1.7), y también supone 2.7 veces mayor riesgo de hospitalización que aquella, que a su vez es un 64% más grave y conlleva 4.1 veces mayor riesgo de hospitalización que la cepa original.

“Tenemos una variante que es tan mala como la beta [sudafricana] para la evasión de inmunidad, pero mucho más transmisible”, dice la investigadora Christina Pagel, directora de la unidad de investigación clínica del University College de Londres. Es “la peor variante que hemos visto hasta ahora”, admite el estadounidense Eric Topol, uno de los científicos de referencia en esta pandemia y habitualmente poco dado al alarmismo.

Un artículo publicado en “The Lancet” por investigadores del Francis Crick Institute y el citado University College de Londres concluye que una dosis de la vacuna de Pfizer/Biontech ofrece escasa protección frente a la variante delta (india). Son necesarias dos dosis, aunque la respuesta de anticuerpos que suscita es menor contra esta variante. Esto significa que, además de ser urgente acelerar la administración de las segundas dosis, las personas vulnerables, como los ancianos y personal sanitario de primera línea, podrían necesitar un refuerzo de esta vacuna este mismo año.

Después de recibir una dosis de Pfizer, solo un 32 por ciento de los individuos mostró una respuesta de anticuerpos cuantificable contra la variante delta, en comparación con el 79 por ciento de personas que la desarrollaron frente a la cepa original del SARS-CoV-2. Este porcentaje se redujo al 25% frente a la variante beta (sudafricana o B.1. 351).

Se desconoce qué nivel de anticuerpos es necesario para proteger frente a la enfermedad, y en cualquier caso los anticuerpos no constituyen la única respuesta inmunitaria del organismo, hay otras como las células T (respuesta celular). Faltan datos para saber en qué medida las vacunas reducirán la enfermedad grave, hospitalización y muerte frente a la variante india.

Las autoridades británicas se están replanteando retrasar la eliminación total de las restricciones, prevista para el 21 de junio. Así lo ha reconocido el ministro de Salud británico, Matt Hancock, que advirtió que la variante india es alrededor de un 40% más transmisible que la británica. Un modelo desarrollado por la Universidad de Warwick (Inglaterra) predice que al eliminar las restricciones en Reino Unido aumentarían las hospitalizaciones de menores de 50 años no vacunados, pero las muertes seguirían produciéndose en gente mayor, incluso vacunada.

El problema lo tenemos ya en España. El farmacoepidemiólogo catalán Daniel Prieto-Alhambra, de la Universidad de Oxford, advirtió ayer que la prevalencia de la variante Delta aumenta “rapidísimamente” en Cataluña. “Como ha demostrado Public Health England [la sanidad pública británica], esta variante es más transmisible, más severa, y con más escape vacunal que la predominante previa. Esto es una carrera entre el virus y las vacunas”, resalta el científico, que urge a vacunar a la población completamente (dos dosis de AstraZeneca, Pfizer o Moderna, o una de Janssen). “Y, sobre todo: cuando le ofrezcan alguna vacuna, ¡póngasela!”, exhorta.

Los 10 genomas de la variante India de Galicia son de Vigo. El último se recogió el 13 de mayo.

El biólogo del CSIC Antonio Figueras, divulgador en el suplemento de FARO Estela, avisa que “es ahora cuando la variante india está emergiendo como en su momento lo hizo la británica”. Por ello, apela a la precaución: “Va a venir mucha gente y no creo que estemos sensibilizados”.

Advertencia de la UE

La Comisión Europea pidió el pasado viernes a España “coherencia” en la relajación de las restricciones de viaje por el coronavirus y le recordó que el consenso en el seno de la UE es exigir una PCR negativa a los turistas de fuera de la Unión Europea que viajan a un Estado miembro, incluidos los británicos.

El portavoz sanitario del Gobierno, Fernando Simón, restó importancia a la cuestión. “No está demostrando todavía que [la variante delta] tenga tanta peligrosidad –apuntó en la rueda de prensa de ayer–. Cuestionó las informaciones sobre mayor transmisibilidad y riesgo de hospitalización y añadió que “hay muy poca evidencia, si es que hay alguna, de que realmente escape a la inmunidad, no lo parece”, aseguró.

Simón insinuó que los datos de mayor transmisibilidad de la variante india se deben a que “se están produciendo eventos sociales que favorecen la transmisión”. “Ahora mismo la evidencia que existe no es lo suficientemente sólida. En España no tenemos una entrada suficiente [de variante delta] como para tomar medidas radicales. Y en Reino Unido la situación es mucho más favorable de lo que parecía hace dos semanas”, zanjó el epidemiólogo.

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