“El miedo, más que el amor, mueve el mundo. Si te paraliza es terrible pero si te impulsa y te da valor es un motor esencial”. Así lo manifestó ayer la historiadora y periodista Alicia Vallina en el Club FARO; donde presentó su primera novela histórica “Hija del Mar” en la que narra y novela la vida de Ana María de Sotomayor, una cordobesa que se hizo pasar por hombre para poder ingresar en la Marina Española en el siglo XVIII. Presentada y entrevistada en la charla coloquio por la periodista Ana Lago- Bergón, Vallina indicó que su libro trata de “valores fundamentales aún presentes en la Armada actual como el compañerismo, el coraje, la conmiseración y el sufrimiento”.

Vallina: “El miedo mueve el mundo, si te sirve de impulso es un motor esencial”

Vallina: “El miedo mueve el mundo, si te sirve de impulso es un motor esencial” Ana Rodríguez

En su etapa de directora del Museo Naval de San Fernando, la asturiana Alicia Vallina se sorprendió por la ausencia de personajes femeninos y se propuso dar a conocer, si las había, a las mujeres que hubieran tenido algún papel relevante en la historia de esta institución. Y se topó con la protagonista de su primera novela, quien se alistó en 1793 para enrolarse, escapando de un matrimonio impuesto al que repudia, “rompiendo los cánones de la época y de un destino predeterminado por el hecho de ser mujer”. La historia de Ana María de Sotomayor, que se alistó como granadera, encargada de manejar pólvora, labor por la que se le presuponía una complexión especial - no existen ningún retrato suyo- “habla de una mujer que sale de su pueblo, en el interior de Córdoba y si probablemente haber visto nunca el mar, para emprender un camino físico a San Fernando y también realiza un recorrido metafórico de reconocimiento y aceptación. Siente miedo, dolor y vergüenza hacia su cuerpo, porque le impide ser lo que quiere y al final descubre que el regalo más importante que le ha dado la ida es el de ser mujer”, comentó la escritora.

La particular heroína se enfrentó a aventuras, intrigas y miedo a ser descubierta sabiéndose rodear de oficiales y marinos. Estuvo presente en batallas importantes como la del Cabo de San Vicente en defensa de Cádiz contra las ingleses, el enemigo de España en esa época. También desembarcó en Tenerife, como lo había hecho años antes uno de sus navegantes más admirados, Juan Sebastián Elcano, quien realizó la primera circunnavegación a la tierra en la expedición comandada por Magallanes.

Como coordinadora técnica de los museos del Misterio de Defensa, cargo que ocupa en la actualidad, y especialista en historia del arte, Alicia Vallina indicó que el patrimonio militar es uno de los más ingentes e importante de España junto con el de la iglesia en el campo de las bellas artes y mencionó los museos naval de Madrid, el del ejército en Alcázar de Toledo y el de aeronáutica, así como múltiples colecciones en diversos centros, espacios y academias.“Es difícil encarar el presente sin mirar al pasado y abarcar el futuro si no conoces la historia”, comentó destacando la labor de divulgación que se realiza desde los espacios museísticos que coordina.

Preguntada por la escasa presencia de mujeres en la Armada, Vallina comentó que el acceso femenino a las fuerzas armadas aún es reciente, de hace 33 años. “Hemos avanzado mucho, pero aún no queda por recorrer”, comentó. De los 121.000 militares en activo que hay en la actualidad, el número de mujeres no llega a 16.000, según señaló. Mencionó como ejemplos de mujeres en altos cargos a Patricia Ortega, general de brigada del ejército, y a la capitán de fragata Esther Yáñez, de la que , confesó, “espero que sea la primera almirante española”.

La escritora asturiana contestó a una pregunta de una asistente a la charla coloquio señalando que “hay muchos más historias que merecen ser narradas. De mujeres, como Isabel Barreto, considerada la primera almirante de la historia en el siglo XVV, Catalina de Eraso, la monja alférez donostiarra o de María la Bailaora, presente en la batalla de Lepanto. Y de expediciones, como la de Mala Espina, la travesía científica más importante del siglo XII llevada a cabo por el cántabro José de Bustamante.

La fragata que provocó un conflicto legal con cazatesoros internacionales

La vida de Ana María de Soto está ligada a la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, que desde 1786 cubría la ruta comercial entre España y las colonias americanas. La rivalidad comercial del imperio hispano con el británico llegó a su punto más candente en el momento en que este embarcación y otras fueron atacadas por navíos británicos desencadenando un guerra entre amos países entre 1804 y 1809. La Nuestra Señora de las Mercedes, cargada de oro y plata y otras mercancías, resultó hundida. Murieron 249 marineros y los 51 supervivientes fueron hechos prisioneros. Pero la historia de esta fragata no acabó con su hundimiento. Más de doscientos años después, en 2007, una empresa estadounidense especializada en buscar tesoros submarinos, la Oddisey, localizó sus restos con 590.000 monedas de oro y plata y otros objetos. La apropiación del tesoro por parte de esta compañía americana provocó un conflicto legal sobre su propiedad. Tras algunos recursos y maniobras d la empresa de cazatesoros, el Tribunal Supremo de Estados Unidos falló en 2012 a favor de España, que pudo recuperar el contenido de la fragata, el cual fue objeto de sendas exposiciones en 2014 en los Museos Naval y Arqueológico. Este episodio legal es el tema principal de la serie de televisión en la que está trabajando Alejandro Amenábar.