Gloria Steinem es mucho más que un icono feminista. Es una inagotable luchadora por los derechos civiles y la igualdad. En su autobiografía ha dejado escrito que el camino para hacer del mundo un lugar mejor es “que los menos poderosos hablen tanto como escuchan y que los más poderosos escuchen tanto como hablan”. Steinem se ha pasado la vida escuchando, como activista y como periodista, reflexionado sobre lo escuchado y contándonos lo que ha ido aprendiendo en esa escucha en sus libros y sus artículos. Es, sin duda, una de las personalidades más atractivas del siglo XX, no solo por su lucha por los derechos de las mujeres sino por su compromiso con cualquier ser humano oprimido o injustamente tratado.

Steinem es la premiada este año en la categoría de Comunicación y Humanidades con el Princesa de Asturias. El jurado, presidido por el ex director de la Real Academia Española Víctor de la Concha, ha visto en ella una referencia “esencial del movimiento por los derechos de la mujer”.

“A partir de los años 60 el activismo de Gloria Steinem, marcado por la independencia y el rigor, ha sido motor de una de las grandes revoluciones de la sociedad contemporánea”, le reconoce, sin olvidarse de hacer alusión a “su ponderación y su voluntad de incluir todas las voces”.

Gloria Steinem se ha tomado la vida como un viaje, como una sucesión de descubrimientos y aprendizajes, y de compromisos con la humanidad y la igualdad. Un viaje en sentido literal, porque su infancia transcurrió de un lugar a otro, en una furgoneta, por el impulso nómada de su padre, que arrastró con él a la familia por medio Estados Unidos. “Mi vida en la carretera”, la vibrante biografía de Steinem, es el relato de esa travesía, geográfica y vital, que ha acabado siendo su manera de transitar por el mundo.

Ayer, al saberse reconocida con el premio Princesa de Asturias, agradeció al jurado su determinación por “enaltecer el trabajo científico, cultural, social y humanitario que hace de nuestro mundo un lugar mejor”. “Después de un año difícil para todos nosotros, estoy deseando que volvamos a reunirnos en celebración y comunidad” añadió, dejando entrever su intención de viajar a Oviedo para recoger el galardón.

La fotografía Gloria Steinem y Dorothy Pitman Hughes con el puño en alto, con motivo del lanzamiento de “Ms”, la primera revista feminista de los Estados Unidos, forma parte del imaginario pop contemporáneo y contiene el espíritu de una época. Steinem, como Angela Davis, aprovecharon la energía de la lucha antirracista para dar impuso a las reivindicaciones feministas y conseguir, finalmente, que el Congreso de los Estados Unidos aprobara la Enmienda de Igualdad de Derechos.