"Allá por el mes de julio o agosto empezaremos a poner cara a todas las personas que veamos por la calle". Estas declaraciones de Feijóo hace unos días sorprendieron por situar tan pronto el "adiós" a las mascarillas. Sus palabras llevaron a soñar con un verano sin filtros protectores. Sin embargo, el presidente gallego ha tenido que rebajar las expectativas: solo se podrá prescindir de ellas en "en lugares no masificados", puntualizó hoy en una entrevista radiofónica.

Feijóo circunscribió el abandono de los tapabocas a los "paseos al aire libre, salvo en calles urbanas muy céntricas y masificadas" y alegó que los niveles de vacunación previstos para la época estival "no son los que nos gustarían".

Con respecto a los espacios interiores, el presidente considera que no sería "razonable" eliminar su uso y apunta que, en recintos cerrados, estas se mantendrán "bastante tiempo".