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El "cole" en septiembre: alumnos con mascarilla pero juntos en el patio

Madres y alumnas a la entrada de un centro educativo en Lalín, este curso. BERNABÉ/JAVIER LALÍN

El Ministerio plantea reducir la distancia intepersonal en el aula a 1,2 metros por lo que habría más alumnos por clase y quizás no sea necesario contratar en Galicia a 2.500 docentes de refuerzo

A pesar de que la vacunación hace ver la luz al final del túnel de la pandemia, el próximo curso académico se va a parecer mucho al curso 2020-21. Puede suceder en Galicia que los niños pasen un verano de playa y campo sin mascarilla en exteriores, tal como prevé la Xunta, y al volver a clase en septiembre tengan que recuperar el cubrecaras para el aula.

El Ministerio de Educación propone que la mascarilla siga siendo obligatoria para profesores y alumnos a partir de los 6 años, que las entradas y salidas de los centros educativos sean de nuevo escalonadas... también mantiene la higiene de manos, la desinfección de material, la ventilación constante, y las reuniones entre el profesorado y las familias continuarán siendo telemáticas.

El departamento que dirige Isabel Celáa ha enviado a las autonomías el borrador con el esbozo de cómo será el próximo curso y no difiere mucho del actual. Las novedades del plan que el Ministerio y las comunidades discutirán el próximo miércoles son: la distancia interpersonal en clase se flexibiliza y baja a 1,2 metros, frente a los 1,5 metros actuales y en los patios y otras actividades al aire libre podrán interactuar grupos de un mismo curso. Ahora mismo, en los recreos los estudiantes de Primaria y Secundaria solo pueden hablar y jugar con sus compañeros de aula. El próximo curso, podrían relacionarse y acercarse a amigos de su mismo curso pero de otra clase.

Al estrecharse la distancia interpersonal, entrarán más alumnos en clase. El 1,5 metros vigentes obligó a desdobles y a contratar más profesores. Solo en Galicia, hubo que emplear a 2.500 docentes más. La Consellería de Educación no ha desvelado si los mantendrá contratados para el próximo curso. La distancia de 1,5 metros también forzó la semipresencialidad con estudiantes siguiendo las clases desde casa, pero en la comunidad fueron pocos los casos.

Vuelta al cole en Galicia Gustavo Santos

La propuesta del departamento que dirige Celaá advierte de que las medidas se revisarán en función de la situación epidemiológica a principios del curso y durante todo el año académico, tanto al alza como a la baja. Si la inmunidad de rebaño (70% de la población vacunada) se alcanza el 20 de agosto, como indican las previsiones oficiales, es de su suponer que en septiembre la pandemia esté mucho más controlada pero no finiquitada del todo. “La dimensión mundial de la pandemia hace necesario mantener un escenario de prudencia”, apunta el borrador.

Esa prudencia se traduce en mantener prácticamente las mismas medidas que han conseguido este año que las escuelas sean uno de los pocos espacios seguros frente al virus. En todo este tiempo, el número de aulas confinadas no ha superado el 2%.

El ministerio quiere garantizar la presencialidad en todos los niveles. En el improbable caso de que la pandemia fuera a peor, a partir de 3º de ESO se podría pasar a la semipresencialidad. Los grupos burbuja se mantendrán. Y entre ellos no hace falta mantener la distancia interpersonal de metro y medio. Estos grupos serán de 20 alumnos como máximo en Infantil (donde los niños y las niñas no están obligados a llevar mascarilla) y 25 en Primaria.

En los cursos de la ESO, ya no habrá grupos de convivencia estable pero los pupitres en el aula deberán mantener una distancia de 1,5 metros o 1,2. Si esos metros no están garantizados, la opción que queda son las mamparas, o las clases al aire libre, ya sea con pérgolas o toldos. Y si no, la semipresencialidad a partir de 3º.

Los alumnos y alumnas de Bachillerato deberán también mantener en las aulas la distancia de 1,2 o 1,5 metros. El documento oficial del ministerio recuerda que los estudiantes de 2º de Bachillerato están especialmente estresados con las pruebas de selectividad, así que pide a los institutos “soluciones organizativas” para garantizar la mayor presencialidad posible.

Las aulas, un año más, deberán estar siempre bien ventiladas. A ser posible con ventilación natural cruzada (ventanas y puertas abiertas de forma permanente) y de forma permanente. Como mínimo, ventanas y puertas abiertas 15 minutos al inicio y final de la jornada, durante el recreo y siempre que sea posible entre clases.

El Ministerio prioriza el agua y el jabón frente al gel hidroalcohólico

El uso de filtros o purificadores de aire solo se permitirá si no es posible mantener la ventilación adecuada mediante ventilación natural o mecánica. De hecho, el Ministerio “no recomienda la compra generalizada de medidores de dióxido de carbono”.

Alumnos y profesores tendrán que mantener “la higiene de manos frecuente y meticulosa”, al menos a la entrada y salida del centro educativo, antes y después del patio, de comer y siempre después de ir al aseo, y en todo caso un mínimo de cinco veces al día. El Ministerio plantea a las comunidades “priorizar el uso de agua y jabón”, frente al gel hidroalcohólico.

El documento de Educación, que no es definitivo hasta que no se incorporen las observaciones de las comunidades, insta a los centros educativos a mantener el protocolo civid de este año para gestionar los casos de niños y niñas que presenten síntomas.

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