El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ratificó este miércoles las restricciones decididas por la Xunta tras el fin del segundo estado de alarma, al considerarlas “proporcionadas, idóneas y necesarias”. Era el resultado esperado, pero había que verlo negro sobre blanco tras las decisiones de los tribunales homólogos del País Vasco y Navarra. El presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, agradeció el dictamen y señaló que demuestra el “rigor” de las medidas.

El TSXG convalida todas las decisiones de la Xunta de Galicia, pero le propina un tirón de orejas al reprochar que la propuesta legal autonómica no incluya referencias concretas a los estudios científicos que respaldan estas restricciones. Al recriminar la “escasez de datos”, el fallo señala textualmente que “se echa de menos la cita concreta de los supuestos artículos científicos o estudios, que no se identifican, y cuya consulta puede arrojar luz sobre el alcance de la situación de riesgo que demande medidas limitativas de derechos fundamentales”.

En concreto, el TSXG aprueba la prohibición de reuniones entre no convivientes entre la una y las seis de la madrugada en toda la comunidad al considerarlo “una situación real de riesgo de contagio”, toda vez que a esas horas las reuniones “se desarrollan en el ámbito de las relaciones sociales, en las que es frecuente la relajación de las medidas de distanciamiento social” y de uso de mascarillas.

Da también luz verde a las limitaciones de los encuentros a un máximo de 4 personas en espacios interiores y de 6 en exteriores, tanto en el ámbito público como en el privado, salvo que se trate de convivientes.

Se respalda también el toque de queda a las 23 horas, la prohibición de reuniones y el cierre perimetral y de la hostelería, todo ello en los concellos en el nivel máximo de restricciones (en este momento, Cambados, Laza y Padrón). Los magistrados lo entienden necesario para reducir el “riesgo de propagación de la enfermedad entre la población de los municipios que presentan las tasas de incidencia acumulada más altas”. En cuanto al toque de queda y prohibición de reuniones en los municipios en nivel máximo de alerta, los magistrados estiman que están basadas en “criterios epidemiológicos” y que su objetivo es “evitar una aglomeración de personas”.

El TSXG sostiene en su resolución que la ley “sí ampara la adopción de las medidas limitativas de derechos fundamentales por parte de las comunidades autónomas” para “hacer frente a situaciones de grave riesgo contra la salud pública”.

“Sensibilidad”

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, agradeció la “sensibilidad del poder judicial” al adoptar una decisión que en su opinión acredita que fueron tomadas con “rigor”. “No puedo más que agradecer al TSXG que aceptase el razonamiento en base a los criterios del comité clínico”, manifestó ayer tras la reunión del Consello de la Xunta.

El presidente autonómico señaló que “no es prudente” ampliar hasta la 1 de la madrugada, como los restaurantes, la apertura de bares y cafeterías, que ahora deben cerrar a las 23 horas. Feijóo recordó que la ampliación de horarios y la supresión del toque de queda se tomó “hace menos de una semana”, por lo que aún no ha transcurrido “un periodo epidemiológico concreto” para conocer sus efectos.

Sí se mostró partidario de eliminar la obligación de llevar mascarilla al aire libre, como adelantó el martes, e instó al Gobierno central a abordar la retirada de estos elementos de protección en el exterior para finales de julio o principios de agosto, en función del nivel de vacunación, y decidir si se va a reservar esa decisión o la va a dejar a las autonomías.

Situación “muy pintoresca”

Feijóo calificó de “muy pintoresca” la situación derivada de no saber qué medidas pueden tomar las comunidades, y que haya lugares con alta incidencia donde no se permiten los toques de queda, como el País Vasco; y en cambio donde la incidencia es escasa sí se permite, como es el caso de la Comunidad Valenciana.

Feijóo volvió a acusar al Gobierno central de ser “absolutamente irresponsable” por invitar a los jueces a decidir sobre las medidas para frenar la pandemia, por lo que los presidentes autonómicos están “sin rumbo y sin capitán, cada barco trata de llegar a puerto como puede y con cartas de navegación distintas”.

Sobre las condiciones en las que la Xunta pediría el estado de alarma para Galicia, Alberto Núñez Feijóo dijo que lo reclamaría si los tribunales no permitiesen cierre perimetral y toque de queda con incidencia acumulada de 500 a 14 días o 250 a 7. Así, dijo que si Galicia tuviese la incidencia de Euskadi (371), lo pediría, pero recordó que el lehendakari, Iñigo Urkullu, lo pidió y se lo denegaron.