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El deshielo pisa el acelerador

El glaciar Perito Moreno, en Argentina.

El glaciar Perito Moreno, en Argentina. Stringer

El deshielo se acelera. Así lo constata un nuevo estudio publicado en la revista “Nature”, que ha calculado, por primera vez, el deshielo de los cerca de 220.000 glaciales inventariados en todo el planeta, sin contar las masas de hielo continental de Groenlandia y de la Antártica. Tras hacer un seguimiento de medio millón de imágenes captadas por el satélite “Terra” de la agencia espacial estadounidense NASA desde el año 2000 hasta 2019, los investigadores concluyen que los glaciares se están derritiendo a un ritmo récord como consecuencia del calentamiento global. Los resultados constatan que desde que comenzó el siglo, han perdido una media de 267.000 millones de toneladas de hielo al año.

Según este trabajo, realizado por un grupo internacional multidisciplinar dirigido por investigadores del Laboratorio de Estudios de Geofísica Espacial y Oceanografía, del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) francés, el ritmo de deshielo de los glaciares se ha precipitado en los últimos años, pasando de 227.000 millones de toneladas de hielo perdidas anualmente entre 2000 y 2004 a 298.000 entre 2015 y 2019.

Estos resultados son fruto de la primera cartografía completa y precisa de la evolución del espesor, y por tanto de la masa, de todos los glaciares del mundo, según el CNRS, y se incluirán en el próximo informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Los glaciares que más rápido se derriten desde el año 2000 se encuentran en los Alpes, Islandia y Alaska. En cambio, los científicos hallaron que las tasas de deshielo se redujeron en la costa oriental de Groenlandia y la región escandinava en el período 2010-2019. Estas nuevas observaciones permitirán esclarecer las predicciones de la evolución de los glaciares y, de esta forma, contribuir a anticipar mejor los cambios en los recursos hídricos de algunas regiones montañosas, concluyeron los expertos.

Equipo multidisciplinar

El grupo de científicos, que incluye a geógrafos, glaciólogos y expertos en geomorfología, entre otras disciplinas, estima que este deshielo contribuyó a un aumento del nivel del mar de 0,74 milímetros al año, que equivale a un 21 % del total de aumento del nivel del mar durante estos 19 años.

Los glaciares son grandes indicadores del calentamiento global y que el planeta esté perdiendo cada año un mayor volumen de estas masas de hielo es una muy mala noticia. “Los glaciares son importantes en primer lugar porque son reservas de agua dulce. Agua salada tenemos muchísima, pero dulce tenemos aproximadamente el área que ocupa Polonia. Esto es bastante preocupante. Hay muchas comunidades, como las de Nepal, que depende de sus neveros para tener acceso al agua. Y luego, porque esa agua que se derrite acaba en el mar, con lo cual disminuye la salinidad del mar y también tiene consecuencias para las especies que viven ahí”, afirma María Jesús Iglesias Briones, catedrática del departamento de Ecología y Biología Animal de la Universidad de la Universidad de Vigo (UVigo), que imparte el curso de máster Cambio Global y el Máster en Biodiversidade Terrestre: Caracterización, Conservación e Xestión.

En este sentido, recuerda que según los registros, desde 1979, el volumen del hielo marino del Ártico de verano ha disminuido más de un 80%. “Que se pierdan estos hielos supone la desaparición de muchas especies que viven y cazan en ellos y ya se están viendo hibridaciones entre distintas especies, como entre el oso polar y el oso gris, y entre distintas especies de ballenas”, explica.

“La acción individual es importante”

María Jesús Iglesias - Catedrática de Ecología y Biología Animal de la UVigo

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María Jesús Iglesias, Catedrática de Ecología y Biología Animal de la UVigo FdV

–¿Cómo ve el futuro del planeta?

–Negro. Aunque incluso parásemos de emitir gases de efecto invernadero, no vamos a detener el calentamiento, lo que vamos a modificar es el número de grados que aumentemos la temperatura global. El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) advierte de que no podemos superar los 4 ºC porque esto sería catastrófico para el planeta y es hacia donde vamos según sus peores escenarios. De hecho, la recomendación es no sobrepasar los 2º C. ¿Qué supone incrementar la temperatura en 4ºC? Que las olas de calor aumentarían en intensidad y frecuencia y las olas de calor matan a personas. La ola de calor en Europa en 2003 causó 35.000 muertes y la de Rusia de 2010 supuso 11.000 muertes, solo en Moscú.

–¿Qué podemos hacer los ciudadanos contra esto?

–La acción individual es importante; el granito de arena siempre contribuye. Yo siempre les digo a mis alumnos que consuman de forma responsable y apuesten por el consumo local frente a alimentos que vienen de fuera. China es una de las potencias que más emiten, pero porque Europa y EE UU está importando materias primas y productos de allí, porque nos sale más barato que producirlas, y, por tanto, somos también responsables de esas emisiones. Aumentar el reciclaje de las cosas. por ejemplo, no consumir aparatos tecnológicos cada año por tener el último modelo, reducir el uso de plásticos, etc.

–¿Las acciones más urgentes?

–La combustión de combustibles fósiles es la fuente principal de CO2, por lo que una de las principales medidas de mitigación debería ser el transporte. Tenemos tecnología para fabricar coches eléctricos, pero son más caros que los de combustible fósil. Los aviones también tienen que reducir su impacto ambiental porque producen NO2, un gas que una capacidad casi 300 veces mayor de atrapar calor que el CO2. Otras actuaciones que se deben priorizar hacen referencia a los cultivos. Por ejemplo el de algodón demanda demasiada agua y requiere importantes aplicaciones de insecticidas y otras sustancias químicas que ocasionan graves problemas de contaminación por lavado. Nos empeñamos en seguir haciendo cosas “de forma tradicional” y nos cuesta cambiar, pero tenemos la tecnología y el talento para hacer un uso sostenible de los recursos.

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