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Y tras el estado de alarma, ¿qué?

Personas en una terraza en O Grove

Personas en una terraza en O Grove Beatriz Ciscar

El domingo decae el estado de alarma, y algunas comunidades anuncian el fin del toque de queda y los cierres perimetrales. Las medidas que quieran poner en marcha deberán ser aprobadas por las autoridades judiciales, lo que genera cierta inseguridad. Epidemiólogos consultados por FARO recuerdan lo que ocurrió tras el fin del primer estado de alarma y piden que se fijen umbrales de incidencia que sirvan de freno a la desescalada en el caso de que se superen.

El próximo domingo, día 9, decae el estado de alarma, lo que obligará a las comunidades autónomas a someter a las autoridades judiciales aquellas restricciones que puedan limitar la movilidad, acogiéndose a la Ley de Medidas Especiales de Salud Pública.

Como ha ocurrido anteriormente en esta pandemia de COVID-19 en España, puede haber interpretaciones diferentes entre un juez y otro, lo que genera cierta inseguridad. ¿Cuáles son, entonces, las pautas básicas que deben mantenerse tras el fin del estado de alarma?

Epidemiólogos alertan del riesgo de malograr los avances en la contención del virus

Alberto Ruano, profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), cree que debería seguir en vigor la limitación de aforos, “aunque aumentando progresivamente el límite de ocupación”.

Aunque lo que considera más importante es fijar umbrales epidemiológicos que permitan una rápida “marcha atrás” en las medidas de desescalada que puedan adoptarse. “Debe haber valores de incidencia acumulada a 14 y a 7 días que sirvan de freno en el caso de que se superen –sugiere–. Esos valores umbral o de disparo deben ser bajos para permitir la reacción de la autoridad sanitaria de forma precoz”.

“Que exista una vacuna no significa que el problema haya desaparecido”

Alberto Ruano - Profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública

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Alberto Ruano - Profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública

El epidemiólogo de la USC no cree que por el final del estado de alarma la situación tenga que descontrolarse, “si se es coherente con las medidas implantadas”. Recuerda que los datos, en caso de empeorar, “lo harían progresivamente, y por ello hay que marcar los valores que se podrían fijar como un cambio de la tendencia que se observa en Galicia en el momento actual”.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, señaló ayer que Galicia está en este momento “por debajo de 100 casos a 14 días y por debajo de 50 a 7 días”, lo que “permite dejar sin efecto el toque de queda”. Efectivamente, la incidencia acumulada (IA) a 14 días estaba el pasado viernes en 99,41, y a 7 días en 47,30. Sin embargo, estos datos están muy lejos de los que se registraban el pasado 21 de junio, cuando decayó el primer estado de alarma: la IA a 14 días era de solo 1,04, y a 7 días marcaba un 0,59. Y aun así llegó la segunda ola, la tercera y la cuarta.

“Es lamentable que, una vez más, se pongan en peligro los avances conseguidos”

Juan Jesús Gestal - Profesor Emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública

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Juan Jesús Gestal - Profesor Emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública

“Es lamentable que, una vez más, se pongan en peligro los avances conseguidos. Recordemos cuando salimos del confinamiento tras el primer estado de alarma”, advierte Juan Jesús Gestal Otero, profesor emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública de la USC.

Gestal apunta que el estado de alarma “permite a las comunidades autónomas adaptar las limitaciones de movilidad de la población a su situación epidemiológica”. El fin del mismo significa que “no pueden por ellas mismas restringir la movilidad, dependiendo para hacerlo de la aprobación judicial, que puede variar de unas comunidades a otras dependiendo de la interpretación que cada juez haga de la fundamentación que le envíen”.

El epidemiólogo gallego considera que las comunidades propondrán “medidas dirigidas a disminuir los contactos interpersonales, que son las que permiten controlar la pandemia”.

En cualquier caso, Juan Jesús Gestal augura que “el buen tiempo sin duda alguna ayudará; y siempre que se pueda, la opción a elegir debe ser actividades en el exterior”.

Un elemento a tener en cuenta es el de las nuevas variantes del SARS-CoV-2, como la procedente de la India. Al epidemiólogo Alberto Ruano no le preocupa de dónde vengan, sino “la falta de control que existe respecto a la distribución de cualquier nueva variante a nivel estatal”. Lamenta que “no hay una estrategia centralizada de muestreo de casos dirigida a conocer la penetración de las nuevas variantes” y que “España sigue reaccionando de forma mucho más tardía que otros países ante estas nuevas situaciones. Una reacción precoz es crucial para evitar o al menos retrasar la entrada de nuevas variantes en un país”, recuerda.

El profesor de la USC advierte que “el virus sigue circulando en Galicia, y el hecho de que exista una vacuna no significa que el problema haya desaparecido. Estamos observando que la edad de ingreso hospitalario está disminuyendo y siguen falleciendo personas. A la administración sanitaria no le debe temblar el pulso si es necesario dar marcha atrás en ciertas medidas”, sentencia.

“La medida más prioritaria no son los aforos, sino ventilar”

Margarita del Val - Viróloga del CSIC

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Margarita del Val - Viróloga del CSIC

La viróloga del CSIC Margarita del Val considera que no puede opinar sobre restricciones. Sin embargo, cree que es urgente abordar de forma coordinada la transmisión del COVID-19 por aerosoles. Recuerda que ella firmó, junto a otros científicos de reconocido prestigio –como los virólogos Antonio Alcamí y Adolfo García Sastre, el profesor de Química Jóse Luis Jiménez y cerca de un centenar de investigadores, sanitarios y técnicos españoles–, una carta a las autoridades de nuestro país para que tomen 8 medidas decididas contra los contagios por inhalación del coronavirus. “La transmisión por aerosoles nos permite emplear más medidas para parar el contagio, pero no sustituye a las anteriores; solo que es la medida que está menos implantada o es la menos conocida”, matiza.

–¿Piensa que aunque acabe el estado de alarma el próximo domingo tendríamos que continuar con la limitación de aforos?

–De medidas no puedo aconsejar, pero, la medida más prioritaria a mantener –y a instaurar en los interiores mal ventilados en los que no se aplique ya– no son los aforos, sino ventilar y mantener la calidad del aire, que es lo que limita eficazmente la transmisión. E intentar hacer todo lo posible al aire libre, siempre. Lo de los aforos era lo único importante cuando se creía que se transmitía solo a distancias cortas. Pero ahora, además, sabemos que también se transmite a larga distancia por aerosoles.

–¿Le preocupa la expansión de la variante india?

–Aún no se sabe si la variante india presenta alguna característica biológica preocupante, todavía hay que estudiarla a nivel de investigación. Sí me preocupa si India no controla su situación actual y si ésta tiene impacto en el suministro al resto del mundo de medicamentos y vacunas frente a todo tipo de enfermedades e infecciones, pues India es el mayor productor mundial de ambos y tenemos una gran dependencia de ellos.

–¿En este punto, cree que sería necesario de una vez por todas destinar más dinero de la administración española y las comunidades autónomas para los ensayos de las vacunas españolas?

–El dinero no es lo que ha faltado hasta ahora, sino toda la estructura que no se improvisa con dinero: en particular, personal y grupos de trabajo con experiencia, formados y activos en investigación, desarrollo, producción, diseño y realización de ensayos clínicos, seguido de laboratorios adecuados y de alta seguridad, y de tejido industrial. Conforme avanzamos hacia fases clínicas sí se va a necesitar mucha más inversión, y sí, esperamos mantener el apoyo.

 

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