Tras jornadas de leve pero continuo ascenso en la curva de casos activos de COVID-19, la Xunta ha decidido endurecer las restricciones en Vigo. La ciudad pasa al nivel medio, lo que implica menos aforo en la hostelería: en el interior queda limitado al 30% y en las terrazas al 50%. Las medidas, que acaba de anunciar el Gobierno gallego, entrarán en vigor a las 00:00 del próximo viernes. No se tocará el reciente cambio en los horarios, de modo que los restaurantes podrán seguir dando cenas hasta las 23:00, aunque a menos comensales.

La decisión tomada para la ciudad más poblada de Galicia se abordó en una reunión del comité clínico que asesora al Ejecutivo gallego sobre la pandemia. La incidencia acumulada en la urbe se sitúa en 147 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, al límite de los 150 que marcan el paso al nivel medio. Pero la Consellería de Sanidade no ha querido esperar más para tratar de detener la expansión del coronavirus.

Sanidade sitúa a cuatro concellos en el grado más alto de restricciones, esto es, con la hostelería cerrada y con cierre perimetral: O Grove, A Pobra do Caramiñal, Carballeda de Valdeorras y Cualedro.

En el punto medio-alto de la escala de restricciones estarán a partir del viernes: Marín, Meaño, Ribadumia, Vilanova de Arousa, Padrenda, Cortegada, O Barco, Rubiá, Lobeira, Muiños, Petín, Meira, Ribeira y Cambre.

Junto con Vigo, tendrán el nivel medio Trabada, Barreiros, Lobios, Cartelle, Cambados, Catoira, Vilagarcía de Arousa, A Illa, Meis, Sanxenxo, Cangas, Gondomar, Ponteareas, Boiro, Rianxo, Carral, Muxía, As Pontes de García Rodríguez y Ortigueira.

En el resto de municipios gallegos estarán vigentes las restricciones fijadas en el nivel medio bajo.