El Gobierno alemán aprobó ayer una reforma legal que restringe la capacidad de acción de los “Länder” en la lucha contra la pandemia, una medida contra el pilar federal del país justificada por la situación de emergencia sanitaria.

La nueva Ley de Protección contra Infecciones, que tiene que recibir ahora el apoyo del Legislativo, elimina -cuando se dispare la incidencia acumulada- la discrecionalidad que permitía a los 16 estados federados aplicar parcialmente o con modificaciones las medidas acordadas conjuntamente con el Gobierno central.

A partir de 100 nuevos casos por cada 100.000 habitantes en siete días, entrarán “automáticamente” en vigor en las regiones afectadas -sin intervención de los “Länder”- una serie de “duras restricciones”, en palabras de la canciller alemana, Angela Merkel.

“Nuestra lucha contra la pandemia debe ser más estricta y más consecuente”, argumentó la canciller, que defiende desde hace meses la imposición de restricciones más fuertes y ha topado con las reticencias de los estados federados.

Esta homogeneización pretende aportar claridad, agregó Merkel, que consideró que el método consensual empleado hasta ahora por el que el Gobierno federal y los “Länder” pactaban todo y luego la aplicación regional divergía “no vale” para “frenar y romper” la tercera ola. Una de las medidas más controvertidas es el establecimiento de un toque de queda entre las 21.00 y las 5.00 horas para aquellas regiones que superen la incidencia acumulada de 100 casos.