Sanidad propone ahora el uso de la mascarilla obligatoria en las playas cuando se esté paseando o en situaciones en que no haya distancia de seguridad, mientras que se excluye durante el baño, la práctica de deporte o en los periodos de descanso en un lugar fijo, tanto en el mar como en piscinas y otros espacios acuáticos.

Galicia fue una de las comunidades que se oponían a la aplicación de esta nueva normativa. De este modo, la Xunta decidió mantener sus condiciones al menos hasta la resolución de la revisión que se hizo efectiva ayer. De este modo, la mascarilla en suelo gallego seguía sin ser obligatoria en algunos casos de la playa, como cuando uno se baña o toma el sol en la arena (manteniendo la distancia de seguridad). No obstante, tal y como mantiene la ley gallega, su uso seguía siendo necesario a la hora de practicar deporte al aire libre.

El Ministerio de Sanidad ha reculado tras querer imponer el uso de la mascarilla en las playas en todo momento y ayer en la reunión del Consejo Interterritorial trasladó a las comunidades autónomas su propuesta “modular” la obligatoriedad del uso de mascarillas que contempla la ley de nueva normalidad incluso cuando se puede mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros.

En concreto, se pretende acordar la regulación del artículo 6.2 que establece que no será exigible el uso de mascarilla en el caso del ejercicio de deporte individual y permite que se pueda exceptuar el uso de la mascarilla cuando, por la propia naturaleza de las actividades, ese uso resulte incompatible, con arreglo a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Así, Sanidad planteó al Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que se equipare al ejercicio de deporte individual las actividades que supongan un esfuerzo físico intenso, de carácter no deportivo, al aire libre y de forma individual.

La propuesta declara actividades incompatibles con el uso de la mascarilla: El baño en el mar, lagos o embalses, ríos u otros espacios acuáticos naturales o en piscinas en el exterior o cubiertas; la práctica de deporte en el medio acuático, sea éste natural o artificial; y en los periodos de descanso antes o después del baño o la práctica de deporte en el medio acuático, en el entorno del mismo. En el caso de las playas o en entornos asimilados, solo podrá extenderse mientras esté en un punto determinado y respetando la distancia mínima de 1,5 metros con otras personas que no sean convivientes o asimilados. En las piscinas, solo entre intervalos de actividad.

Tampoco será obligatorio llevar mascarillas en actividades de socorrismo o rescate cuando requieren acceder al medio acuático; en los periodos estrictamente necesarios para comer o beber, en lugares en los que esté autorizado.

En cambio, propone el uso obligatorio de la mascarilla en el paseo por los accesos a playas, lagos y demás entornos naturales; y en el paseo a la orilla del mar y de los demás entornos acuáticos.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aplaudió el cambio, pues la ley decretada por Sanidad es “consecuencia de una decisión que se tomó durante la primera ola epidemiológica” que sale a la luz cuando el planteamiento es si va a haber o no cuarta ola. Una ley que, “de alguna forma” está “sin efecto” y que, a su juicio, “no es desde luego para presumir de legislación sanitaria seria”.

“En Galicia desde el principio tenemos un protocolo y ese protocolo, si hay que cambiarlo, se ajusta”, manifestó, antes de señalar que “hay que distinguir” en una playa cuando se está caminando o interactuando con una persona, momento en que “sí” se pide mascarilla; de cuando una persona está tomando el sol en la toalla de forma estática momento en que se entiende “que no es necesaria”.

“Son principios básicos que están avalados por el comité clínico”, subrayó Feijóo, quien afirma que “siguen vigentes”. Feijóo también lamentó el “nivel de improvisación excesivo” en el ámbito legislativo, algo “inadmisible en pandemia”.

“Si hay algo que hay que hacer con rigor es la gestión de la salud pública. Si en España hay cosas que no hicimos con rigor desde el punto de vista legislativo, fue la gestión de la salud pública en esta pandemia”, insistió.