Las reuniones de no convivientes volverán a los domicilios de Galicia este fin de semana. La Xunta de Galicia anunció ayer las nuevas restricciones que se aplicarán en la comunidad esta semana. Además del movimiento en el mapa de limitaciones según la incidencia acumulada a 14 días y que restringe la actividad en nuevos concellos mientras otros rebajan su nivel de alarma, la principal novedad llega en lo tocante a las reuniones con no convivientes. Con los cambios anunciados ¿cómo, dónde, cuándo y con quién me puedo reunir en Galicia?

Quizás la primera pregunta es si, al fin, se autorizan las reuniones de no convivientes en domicilios. Desde el inicio de la desescalada en Galicia y durante la Semana Santa las reuniones entre personas de diferentes unidades familiares solo estaban permitidas en lugares públicos o, lo que es lo mismo, no convivientes tenían prohibido encontrarse en domicilios particulares.

A partir del sábado esta restricción desaparece. En espacios cerrados podrán reunirse hasta cuatro personas y al aire libre hasta un máximo de seis. El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, aclaraba en la comparecencia de ayer que “la filosofía de las reuniones en domicilios es clara (...) Una vez que pasó este riesgo más alto parece lógico volver a permitirlas”. Eso sí, tendrá que cumplir forzasamente con el toque de queda. Este se mantiene vigente entre las 22.00 horas y las 6.00.

Pero las dudas surgen. ¿Qué ocurre si el núcleo familiar está compuesto por cuatro personas? ¿Podrían recibir visitas? La contestación es no. El número máximo de personas reunidas en el interior de un domicilio será de cuatro personas, incluyendo convivientes y no convivientes. García Comesaña apuntaba claramente ayer que si viven cuatro personas en una casa no podrán entrar no convivientes. Y ¡ojo!, ese mismo criterio se aplicará para los coches compartidos.

Con las cosas claras en casa, ahora surgen las preguntas con la hostelería. Aquí, sin embargo, nada cambia. No se pueden sentar a la mesa más de cuatro no convivientes en el interior de un local, pudiendo ser seis en el exterior.

La decisión de relajar un poco las restricciones en los hogares fue tomada atendiendo a la situación transcurridos tres días desde el fin de la Semana Santa y más de dos semanas después del puente de San José.

Tras dicho periodo, Galicia se mantiene en un momento de “meseta” en cuanto a la detección de nuevos casos de coronavirus que, según las observaciones del grupo de expertos que asesora a la Xunta, presenta una evolución con “ligera” tendencia “descendente” que, en todo caso, solo seguirá esa senda si los comportamientos individuales mantenidos hasta la fecha se mantienen.

Este fue el diagnóstico ofrecido en rueda de prensa por el comité clínico de la Consellería de Sanidade con la “fotografía fija” de la pandemia a 7 de abril y ante la incógnita, pendiente de despejar, de cómo habrá afectado la Semana Santa a la tendencia que, por el momento, mantiene a Galicia en una situación de “meseta”, es decir, sin notables subidas o bajadas en el número de contagios.

Por otra parte, desde las 00.00 horas de hoy jueves –la entrada en vigor de esta decisión se adelantó con respecto a lo anunciado anteriormente–, O Grove y A Pobra do Caramiñal escalan hasta el nivel máximo, después de ver disparada su incidencia en los últimos días por varios brotes masivos. Esto implica que sus habitantes no podrán salir del concello y tampoco pueden entrar vecinos de otros municipios, a no ser que cumplan alguna de las excepciones contempladas en el DOG. Además, la hostelería permanecerá cerrada, excepto para servicio a domicilio (hasta las 00.00 horas) o para recoger en el propio local (hasta las 21.30 horas).

En el nivel alto, los expertos han determinado que permanezcan seis concellos: Pobra do Brollón, Rábade, O Irixo, Monterrei, A Illa y Carral; mientras que en el nivel medio se sitúan los municipios de Beade (que abandona el nivel máximo tras varias semanas ocupándolo en solitario), Cortegada, Padrenda, O Carballiño, Boimorto, Sanxenxo, Meis, Cangas, Gondomar, Moaña y Baiona. El resto de localidades permanecerán en el nivel bajo.

La comunidad respira sin sobresaltos con una tasa de 66 casos por 100.000 habitantes

Galicia se mantiene mediada la segunda semana de abril con una incidencia acumulada que se mueve en los valores de las últimas semanas, con una tasa de entre 32 y 34 casos por cada 100 habitantes a siete días y en torno a las 66 casos en el dato a 14 días, según datos recabados hasta las 08.00 horas de este 7 de abril.

La directora xeral de Saúde Pública, Carmen Parrondo, repasó los principales parámetros de la pandemia en una rueda de prensa en la que acompañó al conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña. Otro de los elementos positivos que aportaron fue el número de ayuntamientos sin casos de COVID, que aumentan tanto en el valor a 14 (+2) como a 7 días (+10). Así, son 142 los municipios que no han diagnosticado contagios en las últimas dos semanas y 189 los que no contabilizan casos de COVID-19 en los últimos siete días.

La tasa de positividad se mantiene entre el 2,4 y el 3%, dos puntos por debajo del umbral del 5% que marca la OMS para dar por controlada la pandemia.

En el análisis por áreas sanitarias, Carmen Parrondo destacó que ninguno de los siete distritos en los que se divide el sistema gallego de salud tiene tasas de incidencia acumulada por encima de los 100 y los 50 casos en los indicadores a 14 y 7 días, respectivamente.

En cuanto al indicador a 7 días, se mantienen el mismo esquema, con Ferrol con la menor tasa (12,4) y Vigo con la mayor, en niveles similares a los de Pontevedra (46). Por ciudades, Vigo es la urbe con el peor dato con una tasa de 56 casos a 14 días, seguida por A Coruña con 49, Pontevedra con 42, Santiago con 27, Lugo y Ourense con 25 y, finalmente, Ferrol con 15.

Ayer fallecieron tres personas por COVID y las muertes se elevan a 2.363.