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Estos son los 'autotest' caseros que venden los supermercados de Alemania y Portugal

Los establecimientos "Pingo Doce" de Portugal dispensan tests rápidos sin receta.

De entre el medio centenar que se presentó a la selección, los germanos autorizaron dos tests sin receta, de origen chino, y uno producido en Estados Unidos. El país luso optó por pruebas de una empresa biotecnológica surcoreana

No hacían cola para hacerse con la última versión del Iphone, o para comprar un nuevo tomo de la saga literaria de Harry Potter. Querían el 'autotest' del coronavirus que sus autoridades sanitarias habían permitido comercializar en los supermercados del país. Ocurrió en Alemania a principios de marzo, y esos primeros días, los ciudadanos esperaban la apertura de puertas de estos establecimientos para hacerse con un kit rápido de pureba de antígenos. Se agotaron enseguida, pese a que la cadena de supermercados Aldi había puesto un límite de cinco test por persona. Los supermercados Lidl realizaban la venta sólo por internet y su web se colapsó por el exceso de visitas.

Y es que la expectación por la llegada al mercado de las primeras pruebas de antígenos caseras, sin supervisión sanitaria de ningún tipo, era máxima. Además, el precio de estos kits de autodiagnóstico que los ciudadanos pueden comprar sin receta oscila entre los cinco y los diez euros, exentos de IVA, la unidad (el lote de cinco pruebas cuesta 25,99 euros en Aldi, y 21,99 euros en Lidl).

Antes de permitir su venta, el gobierno alemán escogió tres tipos de test de entre los más de 50 presentados por las empresas para comercializar en estas dos cadenas de supermercados de origen germano, que, en un futuro, confían en vender estos productos en los establecimientos que ambas compañías tienen en Europa, incluida España. Así pues, tras aplicar los protocolos necesarios, el departamento de Sanidad se decantó por dos fabricados en China: Rapid SARS-CoV-2 Antigen Test Card, LYHER Covid-19 Antigen Schnelltest (Nasal); y un tercero 'made in USA': CLINITEST Rapid COVID-19 Self-Test.

Así funcionan

  • Rapid SARS-CoV-2 Antigen Test Card. La empresa que comerciliza este test de antígenos SARS-CoV-2 lo describe como una prueba in vitro de un solo paso basada en inmunocromatografía. Está diseñado para determinar por vía nasofaríngea si la persona que se realiza el test puede dar positivo dentro de los primeros siete días de la aparición de los síntomas. Aunque no se puede utilizar como base para diagnosticar o excluir la infección por SARS-CoV-2.

Usando un hisopo nasal para obtener una muestra de líquido, las pruebas de antígeno pueden producir resultados en minutos. Debido a que estas pruebas son más rápidas y menos costosas que las pruebas moleculares, los expertos consideran que las pruebas de antígenos son más prácticas para un gran número de personas. Dado que la prueba de antígeno puede ser de alta especificidad, un resultado positivo de la prueba de antígeno se considera muy preciso.

  • LYHER Covid-19 Antigen Schnelltest (Nasal). También de prodecencia china, se trata de un kit de prueba de antígeno no profesional para autopruebas en entornos privados. Se utiliza para la detección directa y cualitativa de antígenos (proteína N) del SARS-CoV-2 mediante un frotis en la zona nasal anterior hasta aproximadamente 4 cm.

La prueba también es adecuada para niños en edad escolar. En ellos es suficiente que el hisopo se introduzca en el área nasal frontal de 1 a 1,5 cm. Los resultados son fáciles de interpretar, y se resuelven en 15 minutos.

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  • CLINITEST Rapid COVID-19 Self-Test. Esta prueba es de producción estadounidense y en su prospecto la describe como un test de lectura visual fácil de usar, que no requiere instrumentos de laboratorio o personal de laboratorio especializado para su administración, y entrega resultados en 15 minutos.

Esta prueba se puede utilizar en personas con o sin síntomas de COVID19 y ayuda a las comunidades a identificar a las personas infectadas y aislar los brotes.

La prueba casera portuguesa

El último país en sumarse a la venta de estas pruebas en supermercados y farmacias ha sido Portugal. En su caso, el 'autotest' proviene de una empresa surcoreana. Cuesta entre 7 y 10 euros la unidad y está exento de IVA. La venta al público fue aprobada a principios del mes de marzo por el país luso y su producción está a cargo de la compañía especializada en biodiagnóstico SD Biosensor, que distribuye la farmacéutica suiza Roche. Los ‘autotest’ se están vendiendo en boticas y en cadenas de supermercados como Wells, Pingo Doce y Auchan.  

Estos establecimientos también ofrecen los test en lotes de 25 unidades a 125 euros, aunque los precios varían en función de cada establecimiento porque cada uno fija los suyos.  El kit incluye un hisopo nasofaríngeo, un tubo para mezclar la muestra con el reactivo, un dosificador y una tira donde se deben colocar cuatro gotas de la mezcla. Se debe introducir el hisopo hasta el final de la fosa nasal, pero solamente unos 2,5 centímetros. El resultado se obtiene en unos 20 minutos, y tiene una fiabilidad superior al 80%, un porcentaje similar al de las pruebas que se comercializan el Alemania.

Además de Alemania y Portugal, las droguerías de los Países Bajos también comercializan estos test, y Francia lo hará a partir del 12 de abril. En España, por el momento, su uso doméstico no está autorizado y solo se permite a través de profesionales de la salud.

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