Los pacientes con COVID que fueron tratados con corticoides a las 48 horas de ingresar en las UCI tuvieron una mortalidad 14 puntos más baja que los que recibieron ese tratamiento más tarde, según ha informado la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR).

Esta sociedad médica asegura que la mortalidad de los pacientes tratados con dosis, entre moderadas y altas, de corticoides fue del 30,3 por ciento mientras que los que la tasa de mortalidad en los que recibieron el tratamiento pero de forma tardía llegó al 44,2 por ciento.

Además, según el seguimiento realizado por la SEDAR, el uso de corticoides en fase temprana ha reducido los días de ventilación mecánica, el tiempo de estancia en la UCI y las infecciones secundarias.

Estos datos se apoyan en un registro de mas de 1.100 pacientes tratados en las UCI de toda España.