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España, al borde de los 100.000 muertos por COVID

Un entierro reciente de una víctima de Covid-19 en un cementerio de Madrid

Un entierro reciente de una víctima de Covid-19 en un cementerio de Madrid José Luis Roca

España superará probablemente al final de la próxima semana el indeseable umbral de los 100.000 muertos. Aunque la cifra que da el Ministerio de Sanidad es de 72.910, la suma de las cifras oficiales de las comunidades autónomas arroja un total de 95.195 fallecidos, una media de 256 por cada día de la pandemia, según el cálculo realizado con los datos que figuraban ayer, 19 de marzo, en las páginas web de las consejerías de Sanidad de las autonomías y los del departamento que dirige Carolina Darias, que datan del día anterior.

Desde la primera ola persiste una diferencia notable entre los datos del Ministerio de Sanidad y los de las comunidades autónomas –más las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, cuyos sistemas de salud dependen directamente del Ministerio de Sanidad–.

Un “limbo” estadístico es de 22.285 decesos.

Ahora mismo el “limbo” estadístico es de 22.285 decesos. La inmensa mayoría de esa diferencia de muertos que ignora el ministerio, 21.984 (el 98,65%), corresponde a solo tres comunidades: Cataluña (9.429 muertos), Madrid (8.549) y Castilla y León (4.006).

Según explica el periodista vigués Jorge Alonso, creador junto a su hijo del blog “Siguiendo a COVID-19”, el motivo de este enorme desfase es que las comunidades solo deben reportar aquellos fallecimientos que hayan tenido diagnóstico de coronavirus por PCR o algún otro test previo. Por este motivo quedaron fuera de la estadística del ministerio miles de muertes ocurridas en residencias de ancianos y domicilios particulares. Sin embargo, las comunidades sí anotaron en sus tablas las muertes con síntomas compatibles con COVID-19, aunque no hubiese posibilidad de comprobarlo dada la escasa capacidad diagnóstica al principio de la pandemia.

Otras fuentes estadísticas, como el observatorio de mortalidad del MoMo del Instituto Carlos III, el Instituto Nacional de Estadística (ambos dependientes del Gobierno) y la patronal de las funerarias confirman que el dato oficial del Ministerio de Sanidad está muy lejos de ser el real.

España podría sumarse la próxima semana a la nómina de países europeos que han superado la terrible cifra de 100.000 muertos por COVID-19. Ahora mismo solo la engrosan Reino Unido (126.263 a día de ayer) e Italia (104.241), según las estadísticas de la Universidad Johns Hopkins de EE UU, de referencia científica en esta pandemia.

Si tenemos en cuenta la cifra oficial del Ministerio de Sanidad, de 72.910 fallecidos por COVID-19, España figura en el decimoquinto puesto del mundo en cuanto a muertes por 100.000 habitantes, con una tasa de 155,79. Sin embargo, si consideramos la cifra más real que aporta la suma de las comunidades autónomas, la tasa de fallecidos por cada 100.000 habitantes se dispara a 203,73, la tercera más alta del mundo, solo por debajo de las de San Marino (227,91) y República Checa (224,95), y por encima de Bélgica (197,86). Incluso superamos ampliamente la mortalidad por cien mil habitantes de países que en buena parte o en toda la pandemia han sido dirigidos por políticos negacionistas o reacios a los confinamientos, como los EE UU hasta hace poco de Donald Trump (164,47 fallecidos por 100.000 habitantes), el Brasil de Jair Bolsonaro (135,95) y el Reino Unido de Boris Johnson (189,61).

Teniendo en cuenta este triste ranking, quizá se pueda entender mejor por qué el Ministerio de Sanidad es reacio a actualizar de una vez sus cifras y tener en cuenta las que le ofrecen las comunidades autónomas, de todo signo político.

Como recoge el blog “Siguiendo a COVID-19”, existe también una diferencia en las cifras de contagios, aunque es más anecdótica: 55.840 entre los 3.183.704 que da el Ministerio de Sanidad y los 3.239.544 que se obtienen sumando los datos de las comunidades autónomas.

Exceso de mortalidad

España es uno de los países con mayor exceso de fallecidos en la pandemia, según informó el pasado 14 de marzo “El País” en base al Instituto Nacional de Estadística (INE), que arrojaba una cifra de 92.000 muertos al cumplirse un año del inicio del primer estado de alarma. La cifra es similar a la suma de las comunidades autónomas a fecha 13 de marzo de 2021, que era de 94.388. Según los datos del INE, las defunciones registradas en ese periodo fueron un 23% más de las habituales, la sexta peor cifra si se comparan 44 países de Europa y el resto del mundo.

El misterio del “alto” número de niños fallecidos en nuestro país

Un ejemplo que ilustra a las claras el caos de los datos del COVID-19 en el Ministerio de Sanidad es lo ocurrido esta semana con un estudio publicado en “The Lancet”, según el cual España tiene la tasa más alta de muertes por COVID por cada 100.000 niños. La investigación, que recogía cifras oficiales de Sanidad, hablaba de 54 menores de 19 años fallecidos por coronavirus, una cifra tan alta que chocó de inmediato a la comunidad médica. En realidad solo murieron 7. ¿Cómo es posible que un estudio publicado en “The Lancet”, revista científica revisada por pares, contuviese un error tan garrafal?

En concreto, el estudio de “The Lancet” anotaba 28 muertes de niños de entre 0 y 9 años, y 26 entre los 10 y los 19 años hasta el pasado 10 de febrero. En el mismo periodo, Alemania, con casi el doble de población, registró 9 y 4 decesos, respectivamente. Los índices de mortalidad por 100.000, del 0.64 y el 0.53, duplicarían y triplicarían los registrados en EE UU, que son los segundos más altos.

El Ministerio de Sanidad reconoció el error, que parte de que fallecidos de más de 100 años fueron contabilizados como niños. Por ejemplo, un anciano de 102 años y nacido en 1918 figuraba en la estadística como nacido en 2018. Según apuntó en Twitter el matemático Javier Álvarez Liébana, que asesora a la Consejería de Salud de Asturias, el error se debe al uso de la hoja de cálculo Excel, “que hace que las fechas estén muchas en DD/MM/YY [día/mes/año], por lo que no puedes distinguir alguien del 1918 y alguien del 2018”.

“España no tiene la mayor mortalidad infantil por COVID-19 de Europa, pero sí la peor gestión de datos de todo el continente”, lamentó el pediatra David Andina. También en Twitter, Max Roser, fundador de la prestigiosa web de datos Our World in Data, de referencia en esta pandemia de coronavirus, aseguró que “nunca había visto antes un error en los datos como este”.

Con las cifras reales, España tiene la 3ª tasa de mortalidad más alta del mundo.

“Desde el minuto uno se dejaron fuera las muertes en residencias y domicilios”

Jorge Alonso - Creador, junto a su hijo, del blog de datos “Siguiendo a COVID-19”

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Jorge Alonso - Creador, junto a su hijo, del blog de datos “Siguiendo a COVID-19”

Jorge Alonso, periodista vigués que trabajó en el departamento de prensa del Ministerio de Sanidad, y su hijo, del mismo nombre, mantienen desde hace un año el blog “Siguiendo a COVID-19” (covid-es.simplesite.com/).

“Las comunidades, aunque no hubiera PCR, las anotaban si había síntomas”

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–¿Cómo es posible que la cifra de muertos del Ministerio de Sanidad no sea simplemente la suma de las cifras de las comunidades autónomas? ¿Cómo se explica ese desfase de más de 22.000 muertos?

–Hay que retrotraerse a casi un año atrás. El criterio común para todas las CCAA es que se reporten el total de fallecidos por COVID-19 que hayan tenido PCR o test previos. Desde el minuto uno se dejaron fuera las muertes en residencias de ancianos y domicilios particulares porque no se hacían las PCR. Mientras tanto, las comunidades, aunque no hubiera una PCR previa, si los síntomas eran compatibles con fallecimiento por COVID se anotaban como tal. Hoy día sabemos que efectivamente, por las estadísticas que demuestran tanto el MoMo del Carlos III, como la patronal de las funerarias o el Instituto Nacional de Estadística, confirman estos hechos. A día de hoy, el criterio de Sanidad no ha cambiado, y por eso hay ese desfase de más de 22.000 fallecidos en su contabilidad COVID.

–¿Es sencillo encontrar en las páginas web de las consejerías de Sanidad de las autonomías los datos de muertes, o esos datos están más bien “escondidos”?

En mayo de 2020, cuando empezamos con nuestro nuevo sistema de contabilidad, es decir, ofrecer por un lado los datos ministeriales, y por el otro los de las comunidades, sí fue bastante complejo. Fue bastante lioso. Muy lioso, la verdad. Hoy en día, excepto un par de comunidades que ofrecen sus datos en escuetas notas de prensa diarias, el resto los tienen muy bien ofrecidos con todo tipo de datos. Cualquier ciudadano puede acceder a esas webs y ver lo que nosotros llevando viendo casi un año.

–¿Qué comunidades son más transparentes y completas a la hora de ofrecer datos de COVID-19, y qué lugar ocupa Galicia en este “ranking”?

–Las menos transparentes son quizás Extremadura y Castilla-La Mancha, que no tienen un sitio propio para ofrecer los datos. Tienes que entrar en su “Sala de prensa” y ver las notas enviadas a los medios donde se recogen los datos. Galicia cambió el interfaz hace unos meses y ofrece una muy buena información gráfica también. Se accede directamente desde la web del Sergas, sin necesidad de dar más rodeos. Desde el minuto uno, las más transparentes en el aspecto de ofrecer sus datos fueron Valencia, Madrid y Cataluña. En Madrid hasta puedes saber los que fallecieron en su domicilio o en la propia calle por culpa del coronavirus. Hoy está todo muy completo. Pero claro, hay que ir una por una...

–¿Por qué decidieron crear esta web hace un año?

Por un lado yo, al haber estado en Prensa en el Ministerio de Sanidad, me interesaba mucho la forma de afrontar desde el punto de vista profesional este reto. Por otro lado, mi hijo mayor, que termina este año Comercio Internacional, es un amante de las estadísticas. Y así, sin saberlo, los dos estábamos recopilando datos cada uno por su lado. Yo notaba que el ministerio daba todos los días, día a día, los datos de muertes, contagios, UCI... pero no los comparaba con el día anterior, así que decidimos ofrecer todos los días la tabla acumulada, y todas las de los días anteriores para ver la evolución día a día. Hoy aún se puede ver en la web ese histórico. Me puedes preguntar cuántos fallecidos había el 20 de marzo del año pasado, y te los doy en dos segundos. Empezamos a dar también datos que Sanidad nunca llegó a ofrecer, como el número de casos activos.

–Sus datos han sido utilizados por científicos, ¿no?

–Sí, varias veces. Y por parte de varios científicos. Hemos sido citados en trabajos y artículos. Pero si de algo estoy muy orgulloso es que una eminencia en el mundo de la epidemiología como el doctor José Mª Martín Moreno, el único doctor que conozco por Harvard en Epidemiología, que no es poco, nos haya citado no una, que ya es un honor, es que nos ha citado varias veces, eso es una pasada. En sus redes sociales nos ha contemplado en cantidad de ocasiones para dar la visibilidad del trabajo. Eso ha sido, desde luego, maravilloso. Todo ese esfuerzo se vio recompensado solo por eso. La exministra de Sanidad, Ana Pastor, por ejemplo, también nos apoyó mucho, y siempre nos agradeció los whatsapps que le enviábamos con nuestros datos. Estamos muy agradecidos a ellos y a los miles de seguidores del blog, pero ahora lo que queremos es olvidarnos de él para siempre, porque, sinceramente, nunca debió haber visto la luz...

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