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La odiosa comparación entre vacunas

Una sanitaria prepara dosis de la vacuna antiCOVID de AstraZeneca

Una sanitaria prepara dosis de la vacuna antiCOVID de AstraZeneca Reuters

Los expertos avisan que es absurdo cotejar porcentajes porque los ensayos han sido muy diferentes | En la experiencia clínica real, la eficacia de las tres aprobadas es similar

“Imploro a todo el mundo, incluida mi madre, que han recibido la vacuna de AstraZeneca, que ignoren los titulares y confíen en que la vacuna que le han puesto es muy probable que los mantenga fuera del hospital”. La frase, del inmunólogo Andrew L. Croxford, resume la opinión de los expertos en vacunas ante las reticencias que ha despertado en algunas personas la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford. Advierten que, aunque los porcentajes de eficacia de las de Pfizer/BioNTech y Moderna sean aparentemente mayores, no son cifras comparables, porque los ensayos clínicos fueron realizados en condiciones, épocas y lugares muy diferentes.

Además, un estudio realizado en Reino Unido con millones de personas demuestra que tanto la vacuna de Pfizer/BioNTech como la de AstraZeneca/Oxford reducen el riesgo de ingreso hospitalario en vacunados en cerca del 90%. Los resultados en Israel, el país líder en vacunación, apuntan también en esa dirección.

Hace unos días se informó que personal sanitario de Alemania se negó a ponerse el inyectable de AstraZeneca, de vector adenoviral, por esa supuesta menor eficacia respecto a las otras dos vacunas aprobadas en la UE, ambas de ARN mensajero. “Con la información que tenemos no podemos decir que las tres vacunas COVID disponibles sean diferentes en términos de eficacia”, responde el pediatra, investigador y experto en vacunas gallego Federico Martinón-Torres.

Vacuna de AstraZeneca

El médico del CHUS explica que los porcentajes de los que todo el mundo cita para cada vacuna –95% de eficacia de Pfizer, 94% de Moderna y 70% de AstraZeneca– no son comparables directamente, ya que obedecen a “estudios con diseños y en poblaciones diferentes, con distintas variantes circulando, y que además todavía no han concluido. Los estudios siguen activos, y esos porcentajes pueden variar”. Añade que ese porcentaje, cuando se tiene en cuenta el intervalo de confianza, no es diferente entre las tres vacunas.

De igual opinión es Daniel Prieto-Alhambra, catedrático de Farmacoepidemiología de la Universidad de Oxford, que explica que para comparar porcentajes habría que hacer un estudio en el que los participantes recibiesen una u otra vacuna de forma aleatoria. Precisa el científico catalán en “La Vanguardia” que los ensayos clínicos fueron “realizados en regiones geográficas dispares, en momentos epidemiológicos distintos, y probablemente en poblaciones afectadas por variantes del virus diferentes”. Así, la de AstraZeneca fue probada en Brasil y Sudáfrica, donde ya circulaban variantes con cierta resistencia a las vacunas, así como en Reino Unido, donde proliferaba la variante inglesa, más transmisible.

Ha habido más diferencias: uno de los ensayos de la vacuna de AstraZeneca en Reino Unido utilizaba en el grupo de control una vacuna contra la meningitis en lugar del típico placebo de solución salina.

Tenemos, pues, tres vacunas eficaces, seguras e incomparables. Y llegarán otras, como la de Johnson & Johnson y Novavax, fabricada en Galicia. Los expertos coinciden en que la mejor vacuna es, entre las opciones aprobadas, la que nos ofrezcan.

  • Pfizer-BioNTech

    Eficacia del 95% al evitar el COVID sintomático 7 días después de la 2ª dosis. Los ensayos clínicos fueron realizados principalmente en EE UU antes de la propagación de las variantes virales.

  • Moderna

    Eficacia del 94% al evitar el COVID sintomático 14 días después de la 2ª dosis. Los ensayos clínicos fueron realizados en EE UU antes de la propagación de las variantes virales.

  • AstraZeneca

    Eficacia del 82% al evitar el COVID sintomático 14 días después de la 2ª dosis. Ensayos en países con variantes virales resistentes, como Brasil y Sudáfrica.

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