Galicia deja de estar en situación de riesgo extremo al bajar su incidencia de COVID por cada cien mil habitantes en los últimos catorce días de 250 casos. Exactamente es de 216. Cuando se fijaron las restricciones más duras de la tercera ola, la incidencia era de 726 casos.

Sanidade informaba ayer de 7.748 enfermos de COVID (318 menos en 24 horas), muy lejos de los 22.608 notificados hace casi un mes. Los casos nuevos son 216, cuando en el pico de la tercera ola fueron más de dos mil en una sola jornada.

Los ingresados en hospitales son 693 pacientes: 146 en UCI (sin cambios) y 547 (-36) en planta. La caída de los contagios se traduce en una menor presión asistencial, aunque los pacientes graves se mantienen en índices elevados.

Los fallecidos por la pandemia se elevan a 2.196 tras las nueve muertes notificadas ayer: seis del lunes y tres acaecidas, ayer.