Hay pocos sucesos más misteriosos que los que ocurren encima de nuestras cabezas. El pasado lunes, un impresionante resplandor iluminó el cielo de Galicia en plena madrugada. Resultó ser un meteorito, pero mantuvo en vilo a buena parte de España durante varias horas. Habría que remontarse a abril del 2020 para presenciar otro fenómeno semejante en nuestra comunidad, pero a lo largo de los últimos años se han dado diversos casos al amparo del enigma del cosmos.

Durante la mañana del 18 de enero del 1994, la parroquia coruñesa de Cando, en Outes, se despertó atónita tras una explosión inédita. Testigos dieron cuenta de un objeto volador incandescente trazando el firmamento. 48 horas después, apareció un cráter cercano de 29 m de largo, por 13 de ancho, y uno y medio de profundidad. Tierra y árboles habían sido desplazados cientos de metros. Como “una estrella fugaz muy grande y brillante", relataron algunos vecinos por entonces.

¿Qué ocurrió? Finalmente, los investigadores enraizaron lo sucedido a una cuestión geológica: una burbuja de gas subterránea que, a su vez, pudo haber nacido del impacto previo de algún cuerpo celestial. En el momento, las dudas llevaron incluso a pensar a ciertos individuos que lo que allí se había experimentado había sido una prueba militar de naturaleza secreta.

Las dudas llevaron incluso a pensar a varios individuos que lo que allí se había experimentado había sido una prueba militar de naturaleza secreta

El misterio de Outes se repitió, pero dos años más tarde: un 14 de julio del 1996, según señalan algunas informaciones. En esta ocasión, incluso habría un vídeo que capturó el movimiento del objeto no identificado desde una terraza de la ciudad de Santiago de Compostela. Unos meses antes, a principios de ese mismo 1996, también se creyó ver un bólido en la azotea gallega que terminó aterrizando de manera forzosa en Cantabria.

"El resplandor de esa cosa era enorme, pasó a 50 metros de nosotros y llevaba una cola azul enorme". Son las palabras de un conductor de autoescuela recogidas por una página web del correspondiente 13 de enero del 1997. En esa fecha, otro capítulo para la nave de la puridad: diversos espectadores dieron fe de un objeto arcano que surcó el firmamento gallego a la altura de la playa de Testal, en Noia (A Coruña).

El 4 de enero del 2004, en este caso un meteorito con todas las palabras y con una intensa luz y un potente ruido se paseaba por el cielo de la comunidad para terminar su periplo en Palencia.

  • El meteorito avistado en Galicia es similar al que provocó grandes destrozos en Rusia hace ocho años

    El superbólido iluminó de madrugada todo el cielo con haces de colores dos minutos acompañado de un gran estruendo

La lluvia de Gemínidas de diciembre del 2010 sorprendió a unos pocos gallegos con la visión de una especie de piedra cósmica que acabaría diluyéndose en la zona de Meira (Moaña). La crónica de FARO del suceso lo describía así: “El personal que estaba de guardia en el aeropuerto de Vigo anotó la aparición en el registro de esa jornada: estrella fugaz con trayectoria vertical, desde el monte Xaxán hasta las islas Cíes, con un tiempo de 4,5 segundos, de caída lenta, no chispeaba, ni dejaba apenas rastro”.

Un meteorito en el Día das Letras Galegas

"En la tarde de 17 de mayo de 2016 se observó un bólido diurno en el sur de Galicia que llamó la atención no solo por verse a pleno día, sino también por las sucesivas detonaciones que escuchó mucha gente del lugar, sobre todo del Baixo Miño", explicaba el director del Observatorio Astronómico Ramón María Aller de la Universidade de Santiago (USC), José Ángel Docobo, sobre este preciso instante, experimentado además en Guntín (Lugo), Osebe (A Coruña), Vilagarcía u O Xurés (Ourense). Un año más tarde, los científicos situaron sus restos entre Arbo y As Neves, próximos a Portugal.

Meses posteriores, en julio del 2017, en Muros (A Coruña), se atisbó otro objeto cuestionable que se terminó difuminando en el mar de Louro. Más recientemente, el 3 de septiembre del 2019 a las 23.00 horas, de nuevo regresaba el misterio con una gran bola de fuego registrada en parte de Galicia.

Un cohete cae al mar en Galicia

Poco antes, en febrero del 2019, el norte de Galicia, así como otros puntos de Asturias, León y Cantabria, presenciaron, así mismo, otro bólido. “Lo más probable" es que haya sido "una piedra cósmica que entró en la atmósfera", y, si cayó algo”, cayó “en el mar Cantábrico", esgrimía en su momento el propio Docobo.

Ya en abril del 2020, un material en llamas cayó hacia el mar de la región: un cohete de las naves Soyuz lanzado a la Estación Espacial Internacional, que por entonces se hallaba sobre Portugal.

"El meteoroide entró en la atmósfera a una velocidad aproximada de entre 10 y 70 kilómetros por segundo"

Igor Piñeiro - Vicepresidente de la Asociación Astronómica Sirio de Pontevedra

Te puede interesar:

Finalmente, el último mensaje empíreo llegó en la madrugada del pasado lunes. Personas de Galicia, El Bierzo, Portugal e incluso Andalucía constataron la presencia de un meteorito de diferentes colores y de tamaño considerable que iluminó parte de la Península Ibérica pasadas las 1.00 horas en dirección norte-sur. Su viaje, además, se acompañó de un fuerte estruendo, percibido sobre todo en el área de Ponferrada: "El meteoroide entró en la atmósfera a una velocidad aproximada de entre 10 y 70 kilómetros por segundo, por eso se sintió ese bum sónico. El bólido superó la velocidad del sonido", abundó el vicepresidente de la Asociación Astronómica Sirio de Pontevedra, Igor Piñeiro, sobre una pieza similar a la que hace ocho años provocó numerosos destrozos en Rusia.

Una cámara fija en Cangas capta el misterioso resplandor que iluminó el cielo de Galicia. FGJohnny