Tras cinco días por encima de los mil contagios diarios y con cotas de casos activos de COVID-19 jamás conocidas en Galicia, el comité clínico se reúne esta tarde con un nuevo endurecimiento de las restricciones sobre la mesa. El pasado viernes entraron en vigor las limitaciones más duras impuestas por la Xunta desde el inicio de la pandemia: cierre perimetral en solitario de 63 concellos, fin de la actividad hostelera a las 18 horas y adelanto en una hora del toque de queda, a las 22 horas.

El recrudecimiento de situación epidemiológica como resaca de la relajación navideña se mantendrá, previsiblemente, en las próximas fechas. Aún sin tiempo para valorar el efecto de las nuevas restricciones, Sanidade se topa hoy con los peores datos del virus desde marzo, con una tercera ola que ha roto los techos de las anteriores: cinco días por encima de los mil contagios diarios, una positividad en PCR que dobla lo establecido por la OMS (un 10% frente al 5% recomendado) y más de 12.000 casos activos.

¿Se cerrará la hostelería por completo? ¿Se adelantará el toque de queda a las 18 horas, tal como reclama Feijóo? Los expertos que asesoran a Sanidade en materia COVID abordarán hoy si, con los datos en la mesa, es necesario implementar de forma inmediata nuevas medidas o si todavía hay margen para ver el efecto de las dictadas hace unos días. A última hora de esta tarde podremos conocer un avance de la decisión de Sanidade.

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    La mitad de la población gallega permanecerá durante las próximas semanas bajo las limitaciones más severas

El vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, esperaba ayer “evitar” un cierre completo de la hostelería en toda Galicia para hacer frente a la pandemia del coronavirus y aboga por “graduarla e intentar causar el menor perjuicio posible”. “Espero no tener que tomar esta medida”, afirmó Rueda en una entrevista en la Radio Galega. Sin embargo, reconoció que “si las cifras sanitarias lo indican, no quedaría más remedio”, aunque “siempre buscando, por lo menos, un mínimo funcionamiento” de los locales”.

Rueda reconoció que la comunidad pasa ahora por un “momento muy complicado” con respecto a la pandemia, lo cual justifica que “se tomen medidas y restricciones tan duras” y se le pida “ese esfuerzo a la población”. Según sus cálculos, las próximas “dos o tres semanas seguirán siendo complicadas”.

El vicepresidente Rueda espera "evitar" un cierre total de la hostelería pero “si las cifras sanitarias lo indican, no quedaría más remedio”

No obstante, a pesar de este panorama en Galicia, valoró que la situación es “mucho menos” grave que en otras comunidades “desde el punto de vista de la presión hospitalaria, que es lo que debe preocupar”.

Rueda se mostró partidario de adelantar el toque de queda –en Galicia está establecido a las 22.00 horas, el máximo permitido por el actual estado de alarma–, aunque confía en evitar un aislamiento social “completo” en la comunidad. “La situación, a día de hoy, desde luego está muy lejos de este extremo”, manifestó. Sin embargo, sí que reclamó al Gobierno central que “habilite herramientas legales” --en una modificación del decreto del estado de alarma-- para aquellas autonomías que “quieren endurecer aún más las medidas”.