“Si no logramos parar esa variante británica tendremos para Semana Santa una incidencia diez veces mayor”. Con estas palabras se ha referido la canciller alemana Angela Merkel a la variante del coronavirus B.1.1.7, predominante en Reino Unido, y que se considera hasta un 70% más transmisible que otros tipos del SARS-CoV-2. Su contundencia contrasta con el optimismo de Fernando Simón, que el lunes atribuyó la evolución futura de la epidemia en España únicamente al comportamiento social y a las medidas adoptadas. Simón restó importancia a esta variante, dominante en Inglaterra y que ya representa el 45% por ciento de los casos en Irlanda, el país con la curva epidémica más vertical en Europa.

Las declaraciones de Merkel, física de formación, fueron realizadas ante el grupo de trabajo de Interior de los diputados conservadores en el Bundestag. Las ha publicado el diario alemán “Bild” citando fuentes presentes en la reunión.

Según la canciller alemana, la variante británica del coronavirus podría multiplicar la incidencia acumulada por diez en los próximos tres meses. Actualmente, en Alemania este índice a 14 días por 100.000 habitantes ronda los 325 casos, muy por debajo de los 454 de España. La preocupación del Gobierno germano ante esta variante, que contiene la mutación N501Y, asociada a una mayor transmisibilidad, está en consonancia con lo alertado por importantes científicos y el Centro de Control de Enfermedades de Dinamarca, que auguró que podría ser dominante en este país vecino de Alemania en febrero o marzo. Los expertos consideran que la tendencia es extrapolable a toda Europa.

Salvador Illa anunció ayer que el Gobierno ha prorrogado hasta el 2 de febrero a las 18.00 horas la limitación de entrada de vuelos y buques procedentes de Reino Unido.

Sin embargo, Fernando Simón dijo el lunes textualmente que “en ningún momento” se puede “pretender que la evolución de la epidemia en España, si cambia, cambia por culpa de esa cepa, porque si cambia, cambiará por culpa de nuestro comportamiento y de la aplicación de las medidas de control”. “El problema no es la cepa británica, el problema es nuestro comportamiento “, insistió.

Su tranquilidad contrasta con la urgencia de Merkel. “Necesitamos aún entre ocho y diez semanas de duras medidas”, aseguró la canciller, según personas presentes en la reunión. De esta forma la líder alemana contempla un confinamiento estricto de su país hasta abril.

Merkel y los 16 líderes de los estados federales acordaron el 5 de enero adoptar nuevas restricciones sobre la vida pública, al tiempo que extendieron el confinamiento vigente hasta el 31 de enero. Los colegios permanecen cerrados –al igual que el ocio, la cultura, la gastronomía y los comercios no esenciales– y los residentes de los distritos con mayor incidencia no pueden alejarse más de 15 kilómetros de su localidad. Alemania notificó ayer 12.802 nuevos casos y la muerte de 891 personas, con lo que el país supera los 41.000 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

Otro pronóstico de Merkel fue recibido con escepticismo en septiembre, cuando auguró que se alcanzarían 19.200 casos diarios en Alemania para diciembre. Finalmente la realidad superó incluso aquella previsión.

La OMS también alerta sobre las mutaciones “altamente problemáticas”

Las nuevas variantes mutadas y más contagiosas del coronavirus son “altamente problemáticas” y podrían causar más casos y hospitalizaciones si la propagación del virus no se suprime de inmediato, afirmó el lunes el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus. El máximo dirigente de la OMS realizó estas declaraciones después de que la agencia de salud mundial fuera alertada sobre la nueva variante del virus SARS-CoV-2 descubierta en Japón en cuatro viajeros procedentes de Brasil, la B.1.1.248, que comparte algunas mutaciones con las descubiertas en el Reino Unido y Sudáfrica, la B.1.1.7 y la B.1.351, respectivamente. “Cuanto más se propaga el virus, mayor es la posibilidad de nuevos cambios en el virus”, dijo Tedros en la sede de la OMS en Ginebra, y añadió que las nuevas variantes parecen ser más contagiosas que las cepas anteriores. “Esto puede generar un aumento de casos y hospitalizaciones,”, dijo Tedros. Mike Ryan, director del programa de emergencias sanitarias de la OMS, comparó esta variante con entrar en la segunda parte de un partido de fútbol. Si bien no cambia las reglas del juego, le da al virus “una nueva energía”, dijo. “No cambia lo que tenemos que hacer para ganar. Simplemente cambia la fuerza del oponente y, en ese sentido, tenemos que redoblar nuestros esfuerzos”, destacó el epidemiólogo de la OMS.