La resaca navideña empieza a sentirse en toda Galicia y, en especial, la situación del coronavirus en Santiago y A Coruña y sus respectivas áreas sanitarias preocupa de tal manera que el comité clínico que asesora a la Xunta sopesa adoptar nuevas restricciones para frenar el avance del COVID-19. Una de estas medidas es limitar la movilidad por franjas de edad, especialmente en los jóvenes, con una importante tasa de pacientes asintomáticos que favorece el contagio. De momento, ambas zonas cuentan con medidas más laxas que Vigo, que presenta una mejor evolución. Será mañana cuando el Gobierno gallego decida si opta por esta vía, que supondría poner horarios de salida a la calle de acuerdo a la edad, para que los flujos de gente sean más escalonados. Es una idea similar a la que ya se utilizó al comienzo de la primera desescalada, a finales de primavera.

El conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña, avanzó esta semana en entrevistas en esRadio y la Cadena Ser que de la reunión que el próximo viernes mantendrá el comité clínico pueden salir medidas que contribuyan a una reducción mayor de la movilidad en las ciudades de A Coruña y Santiago, donde hay un deterioro de los datos epidemiológicos.“Actuaremos de forma clara” ese día, anticipó, pero expone que se operará “seguramente” por “edades” y con la vista puesta en determinados “colectivos”; de momento sin más precisión.

El responsable del departamento sanitario cree que “casi con toda certeza será así” y de ello se ha hablado con los alcaldes, afirmó, y también con regidores de estos entornos, pues sobre las comarcas se está llevando a cabo también una especial vigilancia.

“La situación en Galicia apunta hacia un crecimiento”, subrayó García Comesaña, que, con todo, indica que es “asimétrico”, pues hay partes “en pequeño descenso” o en “estabilización”.

Evolución de la pandemia

El aumento de las pruebas PCR revela un fuerte rebrote de casos de COVID-19 en Galicia que coincide con el final de las fechas navideñas, si bien habrá que esperar todavía unos días para conocer el efecto que Nochevieja y Año Nuevo han tenido en la expansión del virus. Así, los últimos datos del Sergas fijan la existencia de 6.404 casos activos, 413 más que en el anterior recuento, y son 684 los nuevos contagios en las últimas veinticuatro horas lo que supone 333 más que la víspera. El número de PCR realizados se incrementó a más 7.000 pruebas.

Pese al gran repunte de casos activos y contagios, la presión asistencial se mantiene estable en Galicia, con 342 pacientes ingresados en planta convencional en los distintos hospitales gallegos y 57 personas, ingresadas en las UCI, una más que la víspera. El número de muertos sigue en aumento y desde el inicio de la pandemia se han registrado ya 1.431 víctimas mortales, al sumarse diez decesos ocurridos en las últimas cuarenta y ocho horas. En las últimas veinticuatro horas fallecieron cuatro personas.