China cerró ayer diez pequeñas áreas de Pekín para controlar y prevenir la expansión de los esporádicos rebrotes que se han registrado en la ciudad durante la últimas semanas.La mayoría de las zonas se encuentran en el distrito de Shunyi, donde se detectaron el lunes siete nuevos casos confirmados de COVID, todos ellos contactos cercanos de los dos primeros contagios en esa parte de la capital el pasado viernes.

Desde el pasado 18 de diciembre, Pekín ha contabilizado 16 contagios y tres casos asintomáticos, que China no considera como confirmados.

La mayoría se han detectado en el distrito de Shunyi pero la capital registró también otros dos casos el 18 de diciembre en el conocido como distrito del arte 798, en el norte de la ciudad, que llevaron a aislar un hotel y algunos complejos residenciales.

El Gobierno de Pekín ha instado a las empresas a no organizar viajes de negocios fuera de la capital y recomendado igualmente a los ciudadanos no salir de la ciudad durante las festividades del Año Nuevo lunar, así como a escuelas y compañías escalonar su período de vacaciones.

Asimismo, se suspenderán grandes eventos y reuniones como manifestaciones deportivas o culturales.

Los cines, las librerías, los museos y los lugares de entretenimiento deberán operar al 75 por ciento de capacidad, según los responsables municipales, que instaron a ferrocarriles, líneas aéreas, aeropuertos y estaciones a implementar estrictamente medidas de desinfección y controles de temperatura.