Después de que este fin de semana comenzase en España y en Galicia la vacunación contra el coronavirus, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado hoy una comparecencia ante los medios para cuestionar el reparto del antígeno de Pfizer que está realizando el Gobierno central entre las comunidades. El presidente gallego ha enfatizado que las entregas de las vacunas se deben realizar en función de la población de la tercera edad de cada autonomía y, en ese contexto, ha introducido la insinuación de que el Ejectuvo de Pedro Sánchez aplica criterios políticos.

"Es algo sanitariamente incuestionable [la prioridad de la población mayor]. Y además, yo añadiría: ética o moralmente no sería justificable que se manden dosis a las comunidades en función de determinados colores o de determinadas necesidades parlamentarias. Aquí no se vacuna con criterios políticos, se vacuna con criterios sanitarios", ha esgrimido.

Feijóo, quien entiende que este criterio es el "científicamente admitido" que "no debería ser discutido", ha criticado que por ahora "no se ha conseguido" que sea el del Gobierno central. "Espero que no caigamos en otro tipo de tentaciones que no sean las estrictamente sanitarias y epidemiológicas. El resto es no tener criterio", ha sostenido finalmente.

Retraso de las vacunas

El presidente de la Xunta también ha lamentado este lunes el atraso anunciado por Pfizer para la llegada de la segunda remesa de vacunas contra la covid-19 a ocho países de la Unión Europea, entre ellos España. De este modo, espera que el Consejo Interterritorial de Salud que se celebrará esta tarde el Ministerio de Sanidad confirme que "no hay ruptura de 'stock'" de las dosis, algo que "no debería volver a producirse".

A preguntas de los medios tras reunirse en Santiago con el presidente de la Comisión de Coordinación e Desenvolvemento Rexional do Norte de Portugal (CCDR-N), António Cunha, el mandatario gallego ha advertido contra la "desconfianza" que se daría a los ciudadanos si este corte de suministro se vuelve a producir, máxime cuando la segunda dosis se debe poner "en un plazo máximo de tres semanas".

Y es que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) contaba con recibir otra remesa de unas 18.000 vacunas este lunes para arrancar su campaña de vacunación en residencias de toda Galicia el martes. Un plan que se atrasará a miércoles tras el anuncio de la incidencia por parte de Pfizer en la noche del domingo.

"Todo parece una irresponsabilidad del tema logístico del laboratorio", ha explicado Feijóo, aunque ha apelado también a que las administraciones sean "prudentes" antes de "concretar y publicitar las entregas de vacunas".