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Faro de Vigo

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El comienzo de la vacunación contra el COVID marca el “inicio del fin” de la pandemia

Tres gallegas, pioneras en probar la vacuna en diferentes comunidades: Nieves Cabo, de 82 años, fue la primera en Galicia; “Pepita”, de 80, en Asturias y Josefa Pérez, de 89, en Cataluña | Unas 155 personas recibieron el fármaco en Santiago, con las únicas negativas de trabajadoras lactantes o embarazadas

Nieves Cabo, de 82 años, aplaude tras ser la primera gallega que recibe la vacuna, ayer en Santiago.

El arranque de la ansiada campaña de vacunación en Galicia, España y Europa contra el COVID-19 marcó ayer un día ‘histórico’: el principio del fin de la pandemia. Así lo calificaron las autoridades sanitarias tras producirse las primeras inmunizaciones en centros de mayores. Y ese día ‘V’ tuvo muchos protagonistas colectivos, con los sanitarios –de nuevo– en primera fila, haciendo gala de una organización exprés y, sobre todo, heroínas y héroes de pelo blanco que se convirtieron en los primeros en probar el antígeno de la farmacéutica Pfizer-BioNTech.

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Galicia se vacuna contra el coronavirus XOÁN ALVAREZ

En Galicia, Nieves Cabo Vidal, de 82 años, escribía su nombre en la historia gallega al convertirse en la primera en ponerse la vacuna del coronavirus. A las 11.00 horas, esta usuaria de la residencia de Porta do Camiño de Santiago de Compostela recibía la primera de las dosis del antídoto “Comirnaty”. Estas Navidades el coronavirus truncó un viaje para reencontrarse con su hija en Madrid, indicó la mujer, que tiene “dos hijos, dos nietas y una bisnieta”. Tras ella ha sido el turno de José Antonio Arcay, trabajador del servicio de cocina de la misma residencia; pero a lo largo de la jornada se vacunaron unas 150 personas, entre usuarios y trabajadores. Las únicas negativas que se recibieron, según aseguró la coordinadora de vacunación en Santiago, se correspondieron con trabajadoras en periodo de lactancia, embarazadas –o en vías de estarlo–.

El trabajador del servicio de cocina de la residencia Porta do Camiño de Santiago, José Antonio Arcay, se vacunó ayer FdV

La propia Nieves Cabo, después de guardar el reposo necesario después del pinchazo, se ha asomado a las ventanas de la residencia para manifestar su alegría y ha considerado que cuantos más se vacunen mejor, aparte de constatar que “el bicho ha dado muchos disgustos” y ha confesado sentirse “contentísima” y “como nueva”.

  • Nieves Cabo: "Estoy como nueva"

    "Estoy muy alegre por haber dado la vacuna la primera e invito a todos a que la den"

Los primeros gallegos en vacunarse contra el coronavirus lo hacían poco después de que Araceli, una anciana de 96 años residente en el centro de mayores Los Olmos de Guadalajara, se convirtiera en la primera española en recibir el fármaco. Después lo administraron a Mónica, una auxiliar de enfermería de 40 años que trabaja en la misma residencia.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, insistió que la mejor vacuna continúa siendo el “sentidiño” y seguir cuidándose, a través de su cuenta de Twitter. Y, en la misma línea, el conselleiro de Sanidade expresó su satisfacción porque todo fuera bien durante la primera jornada de vacunación pero llamó a mantener “la prudencia”.

La gallega “Pepita”, de 80 años y usuaria de la Residencia Mixta de Gijón, aplaude tras recibir la inyección FdV

Pero dos gallegas más marcaron hitos en Asturias y Cataluña. La luguesa Eulalia Josefa Paleao, conocida por su amistades como “Pepita”, de 80 años y usuaria de la Residencia Mixta de Gijón, protagonizó otra de las anécdotas del día, al convertirse en la primera mujer gallega vacunada... en Asturias. Se dio la circunstancia de que “Pepita”, nacida en Foz (Lugo) recibía la primera dosis de la vacuna de la farmacéutica Pfizer contra el COVID-19 en Asturias a las 10.25 horas; es decir, treinta y cinco minutos antes que lo hacía la primera gallega, Nieves Cabo en Santiago de Compostela. “Pepita” no dudó e incluso animó a la inmunización colectiva “por el bien de todos”. Pepita, sin familia directa desde muy joven se fue a vivir al barrio de La Calzada de Gijón y se manifestó “tranquila”.

También Josefa Pérez, gallega de 89 años y residente del centro Feixa Llarga de L’Hospitalet de Llobregat, se convertía en la primera mujer vacunada en Catalunya.

Llegada de los viales de Pfizer a Santiago Xoán Álvarez

Illa: “Quedan aún meses para vencer al virus”

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, destacó que ayer fue un día “de esperanza” en España y Europa, pero quiso hacer un llamamiento a la prudencia: “No nos confundamos, todavía quedan meses para vencer al virus”. Al tiempo que celebraba que empieza “el principio del fin” de la pandemia –a las 12.00 todas las comunidades ya habían recibido las dosis de la primera entrega de vacunas en una operación “de gran complejidad logística– ha llamado a la prudencia y a no relajar las medidas de prevención. Desde hoy, el Gobierno entregará semanalmente unas 350.000 dosis a las comunidades, que vacunarán siguiendo la clasificación de la población en grupos según su riesgo. Illa ha recordado que la vacuna no es obligatoria y es gratuita.

Unos 18.000 residentes de centros de mayores y sanitarios las recibirán hasta el 4 de enero

La previsión de la Consellería de Sanidade es administrar la inyección a mil personas al día 

El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña –acompañado de la titular de Política Social, Fabiola García– explicó en una carpa tras las primeras vacunaciones en Santiago que hoy se recibirán el grueso de las vacunas, otras 18.000 dosis para completar la primera entrega semanal del Gobierno central. Pero esas dosis de Pfizer-BioNTech no podrán utilizarse durante el día por estar ultracongeladas, por lo que no será hasta mañana cuando se realice la vacunación de manera simultánea en residencias de las siete áreas sanitarias gallegas y con la pretensión de vacunar a unas 18.000 personas antes del lunes 4 de enero.

Las dosis primero se destinarán a los más de 25.000 usuarios de estas residencias de mayores y a los 17.500 trabajadores –en Galicia hay unos 484 centros de este tipo– y después a los 3.000 profesionales sanitarios que están directamente en contacto con pacientes del coronavirus.

La gallega Josefa Pérez, de 89 años y residente en un centro de L’Hospitalet de Llobregat, fue la primera en recibir la vacuna en Cataluña EFE

“Haremos un trabajo intensivo esta semana y la que viene para tratar de vacunar a todos los residentes y los trabajadores de residencias”

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“Haremos un trabajo intensivo esta semana y la que viene para tratar de vacunar a todos los residentes y los trabajadores de residencias”, ha garantizado Comesaña, quien seguidamente ha dicho que será “posible” que a finales de enero o principios de febrero esté cubierto todo el colectivo de usuarios y trabajadores de residencias de la tercera edad de Galicia, además de los sanitarios en primera línea contra la pandemia. “Si todo sigue según lo previsto, creemos que sí. Hay que compaginar el ritmo de la vacunación con la reserva de la segunda dosis a todos los que se vacunan ahora pero, con los datos que mantenemos ahora mismo, creo que sí que será posible”, ha afirmado.

La previsión es vacunar cada día a más de 1.000 personas. El director de asistencia sanitaria del Sergas Jorge Aboal aseguró que se podrá trabajar a un ritmo de una persona cada cinco minutos. En Galicia, unas 38.000 personas –el 1,41% de la población– se sitúa en primera línea para recibir los fármacos. Después de administralas a ese segmento, es ampliará a la población general.

El medio millar de unidades que recibió ayer obligó al Sergas a “ajustar” su plan de vacunación, que se activará a partir de mañana, una vez que terminen el proceso de descongelación de los viales de Pfizer que dura “unas tres horas”, según ha asegurado el conselleiro. Y es que las que han viajado este domingo desde Guadalajara ya estaban “en fresco” y por ese motivo se han podido inocular “de forma inmediata”.

Cada uno de los viales contiene cinco dosis. A partir del momento en el que la vacuna ha sido reconstituida, se debe administrar en el plazo máximo de seis horas

La bióloga Maria Capobianchi recibe la primera vacuna en Italia. EFE

La inmunización más importante de la historia de Europa, país a país 

La UE comenzó la campaña en bloque y de forma conjunta 

En compañía de una meteorología desapacible en buena parte del continente –la borrasca Bella dejó fortísimos vientos en Francia o Bélgica, así como en España– la Unión Europea inició ayer las campañas de vacunación contra el COVID-19 haciendo piña. Una operación sanitaria y logística sin precedentes que aspira a convertirse en el símbolo de la respuesta conjunta y solidaria de la UE a la mayor pandemia en 100 años. De manera simultánea y desde la fábrica en la localidad belga de Puurs, las dosis de la vacuna de la farmacéutica alemana BioNTech y la estadounidense Pfizer llegaron a todos los rincones del continente. Y al mismo tiempo. Detrás, la gestión de la Comisión Europea, que negoció las mismas condiciones de precio y distribución para todos los Estados de la UE.

Italia. A las 7.30 de la mañana, dos sanitarios italianos estrenaban el fármaco en el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Spallanzani en Roma.

Francia. Entre las primeras en recibirla, una mujer de 78 años de la unidad de cuidados de larga duración para personas mayores del hospital René-Muret de Servant, en Seine-Saint-Denis, a las afueras de París. Una de las zonas más castigadas por la pandemia.

Austria. Cinco ancianos fueron los primeros austríacos en ser inoculados contra el coronavirus con la vacuna de Pfizer/BioNtech en Viena, ante el incesante avance de los contagios en el país centroeuropeo, que se encuentra desde el sábado nuevamente en estado de estricto confinamiento social y económico.

Alemania. También se aplicaron en centros de mayores y algunas imágenes muestran colas en exteriores de edificios. No obstante, Alemania se adelantó a la fecha establecida por la UE y el sábado se vacunaron 40 residentes y 10 empleados de una residencia de Sajonia –entre ellos, una mujer de 101 años–. Ese adelanto ha generado cierta tensión entre el ministro de Sanidad, Jens Spahn, y las autoridades de los Länder.

Polonia. Las autoridades polacas empezaron ayer la campaña de vacunación con el personal sanitario, de acuerdo al plan para tratar de inmunizar en primer lugar a ese grupo de profesionales, en medio del ascenso de contagios.

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