Dentro de un balance de premios repartidos en toda la comarca que superó los 7 millones de euros, O Grove se llevó la palma en lo que a localidad aliada con la fortuna se refiere. La felicidad fue total y absoluta en la administración número 1 de lotería, conocida como la Centola Dourada de Moreno, tras repartir un total de cuatro millones de euros en diez décimos del “Gordo” vendidos en ventanilla.

Fueron muchos los amigos y vecinos que se personaron en la administración de la calle Luis Seoane para felicitar al lotero Manuel Rodríguez y a su hermano Efrén por tanta alegría repartida. Incluso hasta el lugar se acercaron Paola Estévez y su hija Alexia Casás con una fotocopia del décimo con el 72.897 y fue entonces cuando se descorchó el champán entre lágrimas de emoción de los premiados y la algarabía de otros.

El Gordo deja 4 millones en O Grove FARO DE VIGO

Reconocía el repartidor de fortuna que “dar el primer premio es como ganar la Champions League. Es una alegría enorme dar felicidad a tus vecinos. Además después de un año tan malo para todos tenía mucha ilusión en dar un premio”.

Todo ello además en un año en que la venta generalizada en la Centola Dourada de Moreno descendió más de un 30%. “Este año al no haber turismo se notó muchísimo en las ventas. Nosotros vendíamos mucho para gente de fuera y creo que este año los 4 millones se quedan en O Grove. En los últimos días vino mucha gente a comprar y estamos encantados”, reconocía el propietario de una administración cuya concesión recibió en 2017 de su padre, que fue quien puso en marcha el negocio en 1981.

La más pura expresión de la felicidad eran Paola Estévez y su hija Alexia. Nada más agradecer y festejar su suerte con el lotero, explicó que “compramos un décimo compartido con un compañero de trabajo de mi marido. Es la primera vez que nos toca algo y nos enteramos porque nos llamó mi marido desde el trabajo que nos había tocado el Gordo y nos mandó una foto del décimo. Fue una gran alegría y lo primero que hice fue buscar donde había dejado el boleto. Al principio no lo encontraba y al final apareció”.

Propietaria de una tienda de decoración náutica en A Toxa, reconocía la afortunada que la suerte le llegó en un año especialmente duro, “estaba deseando olvidarme del año 2020 y ahora no me voy a olvidar en la vida. Estaba siendo un año horrible porque estuve 20 días en la UCI por COVID y ahora acabar con esta felicidad, ¡quién nos lo iba a decir!”.

La relación con los premios de la Centola Dourada de Moreno es de lo más intensa. Sin ir más lejos, el año pasado también repartieron parte del tercer premio que correspondió al número 00750. Recuerda Manuel Otero que “nadie lo quería porque era un número bastante feo y nos llegó a última hora. Se fue vendiendo, pero en el último día”. Incluso también se vendió en su ventanilla otro tercer premio en 2011 “y se lo llevó todo un cliente”, recuerda el lotero grovense que también hizo referencia al año 2005 cuando también vendió parte de otro primer premio.

También apunta Otero que el 72.897 fue uno de los números que él llama “salpicados, porque solo nos llega una serie con diez décimos. Son números que te llegan al azar y de esos tuvimos 400 diferentes y los vendimos todos”.

Entre esos números que tuvo a la venta se encontraban también 26 series completas, una de las cuales, la del 30.024, se convirtió el número que llevaba el apelativo de Centola Dourada de Moreno, “teníamos mucha esperanza de que tocara ese número, pero no hubo esa suerte”, concluye Manuel Otero.

“Este año estaba saliendo todo mal”, admite el lotero

La intrahistoria que rodea al premio Gordo en O Grove también cuenta con difíciles momentos relacionados con la salud. Situaciones que también ayudan a explicar la desbordante emoción que ayer se vivía en la calle Luis Seoane. Recordando lo difícil que estaba siendo el año 2020, Manuel Otero no quiso pasar por alto una situación tan complicada como la enfermedad de su mujer María José, “este año estaba saliendo todo mal en lo económico, en lo laboral... Además tengo a mi mujer con esclerosis múltiple desde hace 16 años y este año estuvo tres meses en la cuerda floja por dificultades en una operación”.

Al borde del llanto, el lotero iba aún más allá al apuntar que “nadie se puede imaginar todo lo que llevamos luchando en el trabajo y en casa. Es muy duro. Estoy al cargo de la administración y mi hermano Efrén me echa una mano en estas fechas, pero la verdad es que fue un año de mucha penuria que incluso me ha generado problemas de ansiedad”. El nexo de la fortuna no fue el único que unía a lotero y premiada, puesto que Paola Estévez también pasó una situación personal muy complicada a consecuencia del COVID que contrajo el pasado mes de octubre. “Ingresé en el hospital el 17 de octubre. Estuve muy mal y me tuvieron 20 días ingresada en la UCI. Afortunadamente me recuperé pronto y hoy puedo estar con los míos celebrando un día tan especial”. Incluso fueron varios los familiares que se acercaron a vivir un momento tan feliz con Paola y su hija Alexia. Fue en uno de esos momentos de privacidad donde la emoción se volvió incontenible y las lágrimas de alegría recorrieron las mejillas de los afortunados.