Suecia acaba de recomendar por primera vez el uso de mascarilla en los transportes públicos en las horas punta, en un nuevo giro de su controvertida estrategia para contener la propagación del coronavirus. El país escandinavo, inmerso en una segunda ola epidemiológica, adoptará también nuevas restricciones, como la limitación del aforo de los comercios y la reducción a cuatro personas por mesa en los restaurantes, según ha anunciado el primer ministro, Stefan Löfven, en una rueda de prensa. Por otra parte, el Gobierno suizo ordenó ayer el cierre de restaurantes y centros deportivos durante un mes a partir del martes. Además, ha pedido a sus ciudadanos que se queden en casa para tratar de frenar el contagio.