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Los gobiernos europeos desoyen a la ciencia y relajan las restricciones para la Navidad

En Canadá se dispararon los casos tras su festividad, el 12 de octubre

Pasajeros en el aeropuerto de San Francisco (EE UU), ayer

Pasajeros en el aeropuerto de San Francisco (EE UU), ayer JOHN G. MABANGLO

A cuatro semanas de Nochebuena, los gobiernos europeos van mostrando sus planes de cara a la Navidad. Incluso los que se han mostrado más precavidos en esta pandemia, como el alemán, prevén relajar las restricciones para ese periodo festivo, aunque las retomen en enero. Y eso que ayer Europa registró la cifra más alta de fallecimientos diarios por COVID-19 en lo que va de pandemia, más de 6.000 muertos. Con 17,5 millones de casos totales y 390.000 muertes, el continente muestra una curva descendente en cuanto a contagios diarios desde principios de noviembre, coincidiendo con la vuelta a los confinamientos, pero las muertes diarias están en números similares a los de marzo y abril.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió el miércoles a los ejecutivos europeos que deben aprender de los “errores” cometidos durante los primeros meses de la pandemia y evitar relajar “demasiado rápido” las medidas de confinamiento, como hicieron en verano, porque ello podría provocar que se disparen de nuevo los contagios de coronavirus y se enfrenten a una “tercera ola” tras las Navidades o incluso antes.

"Si las medidas se levantaran antes, el 7 de diciembre, el aumento asociado puede comenzar antes del 24 de diciembre”

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La UE asume que las restricciones por el COVID-19 se relajarán en casi todos los países de la unión, al punto de que su agencia epidemiológica, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), ya ha emitido proyecciones para los diferentes escenarios: “Si las medidas recientemente introducidas se levantaran el 21 de diciembre, prevemos que puede producirse un aumento en la hospitalización por COVID-19 ya en la primera semana de enero de 2021. Si las medidas se levantaran antes, el 7 de diciembre, el aumento asociado puede comenzar antes del 24 de diciembre”, advierte en un informe este organismo científico.

Buscando un único mensaje

En España (399,2 de incidencia por 100.000 habitantes a 14 días y 44.037 muertos), Pedro Sánchez ha dicho que “limitar las reuniones a seis personas no es un capricho, es el número que la ciencia da como riguroso”; y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado que “no habrá 17 navidades”, en referencia a las 17 comunidades autónomas, porque trabaja con estas “para lanzar un único mensaje a la ciudadanía”.

Estas son las propuestas de las comunidades para la Navidad Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

Ningún gobierno de los principales países europeos parece dispuesto a adoptar medidas impopulares sobre la Navidad. Alemania (308,4 de incidencia y 15.160 muertos) suavizará las restricciones entre el 23 de diciembre y el 1 de enero, elevando a diez el número máximo de personas en las reuniones, en lugar de las 5 actuales, sin limitación de hogares y sin contar en el cómputo a los menores de 14 años, unos parámetros similares a los que plantea la Xunta. En el pequeño comercio alemán, cada cliente tendrá 10 metros cuadrados de espacio, que serán 20 en las grandes superficies comerciales.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha expresado su intención de que en Europa se acuerde el cierre de las estaciones de esquí al menos hasta enero, propuesta que ha encontrado la oposición frontal de Austria (988.3 de incidencia, 2.502 muertes), un país en el que este sector de ocio tiene un gran peso en la economía. Merkel ha advertido del peligro de otro “caso Ischgl”, la estación invernal del Tirol austríaco donde miles de turistas de toda Europa se contagiaron en la primera ola.

La reapertura del pequeño comercio este fin de semana es la principal novedad en Francia (454.5 de incidencia, 50.618 muertos), que abre también la mano para los teatros, cines y museos el 15 de diciembre, pero que mantendrá cerrados bares y restaurantes hasta el 20 de enero. Para tratar de paliar el daño a la hostelería, el gobierno galo ha designado 2021 como el año de la gastronomía francesa. Las fiestas familiares deberán ser reducidas, avanza el Elíseo, que aún no ha concretado la cifra máxima de personas.

También en Reino Unido (450.6 de incidencia, 56.533 muertos) se relajarán temporalmente las restricciones durante la Navidad para que se puedan reunir personas de hasta tres domicilios diferentes. A partir del 3 de diciembre entra en vigor un nuevo sistema de alerta con tres niveles. La mayor parte de la población, Londres incluido, estará en el nivel intermedio. Los bares y restaurantes podrán cerrar una hora más tarde, a las 11 de la noche, y ya se plantea la posibilidad de que haya público en el fútbol. Pero en las áreas inglesas más afectadas seguirán estando prohibidos los encuentros sociales, tanto en espacios interiores como exteriores, y permanecerán cerrados los bares que no sirvan comida para llevar. Gimnasios, peluquerías y otros comercios no esenciales podrán, sin embargo, reabrir sus puertas.

En Portugal (796.4 de incidencia, 4.127 muertos) aún no están definidas las restricciones para Navidad, aunque la ministra de Sanidad, Marta Temido, ya ha adelantado que este año serán diferentes. El país vecino se encuentra en estado de emergencia, el nivel de alerta más alto, hasta el 8 de diciembre, aunque se espera que se prolongue más allá de esa fecha. Gran parte de la población permanece bajo toque de queda entre las 23.00 y las 5.00 horas, aunque durante los fines de semana y festivos es aún más drástico (de 13.00 a 5.00 horas) en los municipios con una incidencia superior a los 480 casos por 100.000 habitantes.

Italia (749.6 de incidencia y 52.028 muertos) notificó ayer 822 muertos, una cifra en niveles de marzo, y 29.003 nuevos casos. La segunda ola parece estabilizarse en el país transalpino en términos de contagios, no así en cuanto a fallecimientos. El plan para la Navidad no se conocerá hasta el 3 de diciembre, aunque se espera una relajación del toque de queda.

La lección del verano

Más allá de discusiones sobre cupos máximos para las cenas y reuniones de Navidad, los científicos lo tienen claro. El 69% de los epidemiólogos consultados por “The New York Times” señaló que celebraría las navidades sin viajes y sin socializar con no convivientes. “¿Tres, 6 o 10 personas para Navidad? Menos personas significa menos contacto, menos probabilidades de contagio”, recuerda el doctor en Farmacia y físico nuclear Eduardo López Collazo.

"Una desescalada rápida fue doblemente perjudicial. No podemos cometer un error parecido de cara a las navidades"

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El también investigador y profesor de Farmacia Gorka Orive recalca la lección del verano: “Una desescalada rápida fue doblemente perjudicial: mantuvo incidencias muy elevadas (infectados, enfermos y fallecidos) y no atrajo el turismo. No podemos cometer un error parecido de cara a las navidades. [El virus] solo necesita la relación social entre personas, los descuidos y los espacios cerrados mal ventilados para hacer lo que mejor sabe hacer: infectar”.

Millones de estadounidenses obvian las recomendaciones en Acción de Gracias


Dos de cada cinco estadounidenses planeaban reunirse con más de 10 personas en la fiesta de Acción de Gracias, según una reciente encuesta de la Universidad de Ohio. Anoche se celebró esta típica festividad estadounidense sin que las recomendaciones de las autoridades ni los datos de una epidemia desbocada –alrededor de 2.000 muertes diarias y 2 millones de casos nuevos en las últimas dos semanas– hayan disuadido a una parte significativa de la población norteamericana. En este fin de semana de Thanksgiving estaban previstos en EE UU dos millones de desplazamientos solo por avión. Los estadounidenses parecen no haber visto afeitar las barbas del vecino: en Canadá, Acción de Gracias se celebró este año el 12 de octubre y dos semanas después se dispararon los positivos y las hospitalizaciones, especialmente en las dos principales provincias, Ontario y Quebec. Los expertos están seguros de que las fiestas tuvieron la culpa, porque el tiempo transcurrido coincide con el periodo de incubación del COVID-19, tras el cual aparecen los síntomas. Basándose en esta evidencia, los científicos y el Centro de Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) rogaron a los estadounidenses no viajar para reducir los contagios. Un 64% de los epidemiólogos consultados por “The New York Times” aseguraron que celebrarían la tradicional cena del pavo en casa sin invitados. “Un sacrificio ahora puede salvar vidas y hacer el futuro mucho más brillante para superar esto [la pandemia]”, indicó el pasado miércoles el epidemiólogo de referencia en EE UU, Anthony Fauci, en una entrevista con ABC News. El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, pidió a los estadounidenses un esfuerzo para evitar que se disparasen las muertes, que ya rebasan las 262.000.

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