Uno pesa 1.280 kilos y el otro 1.150, son Preto y Amarelo, dos bueyes de la raza portuguesa maronesa criados con las mejores viandas por el matrimonio de la aldea lusa de Valverde de Vidago (norte) formado por Xico y Julia. Hoy, han sido adquiridos por el gallego José Portas por unos 14.000 euros los dos.

Con el típico apretón de manos casi en peligro de extinción, José y Xico cerraron el trato de estos dos bueyes cuyas carnes, consideradas unas de las más ricas de vacuno, serán degustadas en algunos de los asadores más prestigiosos de España, Francia, Suecia o Italia.

Esta adquisición forma parte del proyecto "Fisterra Bovine World", desarrollado por la empresa Discarlux, el mayor exportador de carne de vacuno gallega con sede en Ames (A Coruña), que ha puesto en marcha esta iniciativa para identificar las mejores carnes de bovino en el norte de Portugal y la región gallega.

"Son dos ejemplares brutales", asegura José Portas, tras sellar el trato.

Los animales tienen cinco años y medio cada uno y han sido alimentados por sus dueños a base de calabaza, remolacha, patata, avena, maíz verde y pasto. "Todo natural", insiste el comprador gallego, uno de los dueños de la empresa Discarlux.

Xico Costa, jubilado portugués de 67 años, explica que "además de Preto y Amarelo, también está criando a otros cuatro bueyes más", ya que es una afición que adquirió de sus padres y que, tras regresar de Jamaica, país al que emigró, ha vuelto a poner en práctica.

Raza del norte luso

Se trata de una de las razas autóctonas del norte de Portugal, arraigada entre los criadores de vacuno de la comarca lusa de Vidago, a unos 40 kilómetros con la frontera gallega de Verín-Chaves.

Antiguamente, estos bovinos, cuyo tronco genético es el mismo que otros como la barrosa o la cachena, "se usaban como animales de labranza", explica el criador, ya que su docilidad permitía que fueran adiestrados para tirar del carro o del arado.

La iniciativa de "Fisterra Bovine World" surgió para potenciar las excelencias cárnicas de las razas de Galicia y el norte de Portugal, por lo que en una primera fase criaron bajo las mismas condiciones 13 razas autóctonas de esta zona de la península ibérica.

Tras ser engordadas, un jurado formado por 40 especialistas dilucidó que la mejor raza era la maronesa, de ahí que se hayan interesado en los ejemplares de esta variedad que aún se crían en las aldeas del norte de Portugal.

Además de ésta, también fueron seleccionadas por su excelencia cárnica otras tres razas, como la rubia gallega, sayaguesa o limiana.

"Esta zona es el kilómetro cero del vacuno, porque Galicia y el Norte portugués tienen unas condiciones únicas de clima, pastos y raza"

José Portas, comprador de los bueyes:

El objetivo, poner en valor las carnes que se crían en el noroeste de la península ibérica ya que, según Portas, "esta zona es el kilómetro cero del vacuno, porque Galicia y el Norte portugués tienen unas condiciones únicas de clima, pastos y raza".

Mientras el tratante gallego muestra su satisfacción por la adquisición, Julia y Xico "ensogan" los animales por su cornamenta curvada de más de 80 centímetros de longitud para darles los últimos mimos, tras cinco años y medio de cría.

A los dos les da pena, porque han formado parte de su quehacer diario, aunque ahora pasarán a hacer las delicias de los paladares más escogidos, una vez que se complete el proceso de maduración cárnico en Ames.