Pilar tiene 55 años, fue maltratada y es una de las partipantes del programa DANA de la Fundación Érguete-Integración, un proyecto nacido este mismo año que combina aspectos técnicos de la defensa personal con herramientas psicoemocionales. Pilar confiesa que llevaba un tiempo “de bajón”, por lo que, de la mano de su amiga Yolanda, decidió dar un cambio a su vida y participar en el DANA, lo que considera “muy útil” para defenderse de situaciones de maltrato y de los posibles peligros de la zona en la que vive.

Su amiga Yolanda, que también está recibiendo orientación laboral, traslada que sufrió una paliza y su objetivo en este programa es “no repetir, pero si se repite, saber actuar”. “Además libero energía y hago ejercicio”, resalta.

Por su parte, Alexandra confirma que muchas de las mujeres participantes del programa son o fueron víctimas de maltrato. Así cuenta su experiencia: “Ante un hombre te sientes pequeña, te acorrala y sistemáticamente coge la idea de que no te puedes defender, por lo que pierdes la valentía, te hace ser débil moralmente, te hace pequeñita y te dejas”.

En contraposición a esta situación, pone en valor la motivación y fortaleza que les da su profesor, Antonio, y destaca que están aprendiendo a coger “fortaleza física para poder defenderse e escapar, y mental para tener esa valentía”. “Aprendemos a coger fuerza y a ser capaces de enfrentarlos y decir no”, concluye.

El profesor del programa DANA en Vigo aclara que él no les enseña defensa personal sino a salvar sus vidas: “En el momento en el que le agarran, usar cualquier cosa como arma, tienen que actuar en décimas de segundo y tienen que interiorizar y automatizar los movimientos y prepararse para que sean capaces física y psicológicamente”.