No había pasado ni media hora desde la entrada en vigor del cierre perimetral de las siete principales ciudades de Galicia cuando cientos de estudiantes en Santiago se subían a un tren rumbo a sus casas para pasar -por lo menos- el fin de semana. El tren A Coruña - Vigo, con parada en la capital gallega, se llenó en la estación de Compostela a las 15.30 horas de jóvenes que habían desoído la petición de la Consellería de Sanidade de esta mañana solicitando a todos los universitarios que este puente no regresasen a su domicilio familiar.

Las medidas tomadas por el comité clínico de la Xunta este viernes decretaron el confinamiento perimetral de Santiago de Compostela, entre otras urbes gallegas. Una noticia que se conoció a media mañana y que entró en vigor a las 15.00 horas. Esta decisión tiene como objetivo frenar la movilidad durante el puente de Todos los Santos y evitar la escalada de contagios de coronavirus en la comunidad. "Se trata de limitar los movimientos de entrada y salida en la Galicia urbana", explicó Julio García Comesaña, el máximo responsable de Sanidade.

Los universitarios, por su parte, sí que tienen permitido regresar a sus casas durante el fin de semana. Pueden evitar el cierre perimetral con su DNI siempre que refleje la dirección del domicilio familiar en el que están empadronados. Pero el conselleiro elevó una petición respecto a estos regresos: "Espero que no lo hagan, sería una lástima", admitió García Comesaña.

"Espero que no regresen este fin de semana a sus casas, sería una lástima"

Julio García Comesaña - Conselleiro de Sanidade

En este sentido, el titular del Sanidade remarcó que con las nuevas medidas acordadas este viernes se pretende "limitar la movilidad y salvar vidas", por lo que insistió en pedir que los estudiantes no se desplacen y no pongan en "riesgo a sus familias". "Apelamos a que cualquiera aplique el sentido común", insistió Comesaña. "Los animo a que permanezcan en sus domicilios con los convivientes con los que están ahora y no expongan a sus familias", concluyó.

Sin distancia de seguridad

La aglomeración de estudiantes este mediodía también es otro aspecto preocupante debido al volumen de personas en un espacio tan reducido. En ese entorno era imposible garantizar las distancias de seguridad de 1,5 metros que dictan los protocolos. Este problema suscitó las quejas de algunos usuarios, que no tardaron en denunciar la situación en las redes sociales. "Con las respectivas parejas no nos podemos juntar, pero todos apelotonados en la estación de tren, sentaditos uno al lado de otros, sí", protesta un estudiante.