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Salustiano Torre Casado | Investigador del CSIC

“La ventilación de las aulas reduce el CO2 y la propagación del Covid-19 por el aire”

”Existe una relación directa entre el impacto de la concentración de CO2 y la disminución del aprendizaje por parte del alumnado”

El ingeniero Salustiano Torre Casado.

El ingeniero Salustiano Torre Casado. E.P.

El ingeniero Salustiano Torre Casado es el coordinador general del proyecto europeo Life-My Building is Green, con el que se pretende dar soluciones naturales para adaptar las aulas al cambio climático. Este proyecto, en el que participa el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha servido para apoyar publicaciones del CSIC sobre la necesidad de ventilar las aulas para frenar el impacto del coronavirus.

–Actualmente se está dando importancia a la ventilación de las aulas para combatir la proliferación de enfermedades o posibles contagios por Covid-19

–Precisamente ha salido una publicación del CSIC sobre la importancia de la ventilación que se apoya en fundamentos que nosotros tenemos en el proyecto y que dice que los protocolos de ventilación apoyados con sensores de medición de CO2 serían lo óptimo y lo mejor. Porque si yo en una clase tengo una ratio de alumnos de entre 20 o 25 y lo tengo todo cerrado, se tarda entre siete y diez minutos en tener unas concentraciones de CO2 por encima de los 2.000 partes por millón. Si un alumno es positivo en coronavirus, la transmisión directa por aerosoles es infinitamente superior a si yo tengo un sistema de ventilación cruzada, indirecta o natural.

–¿Es efectiva por tanto, una adecuada ventilación de las aulas en los colegios para prevenir contagios por Covid-19?

–Por supuesto. Nosotros, antes de la existencia del Covid-19, en el propio proyecto ya incluíamos una acción para el diseño de protocolos de ventilación natural. Precisamente para disminuir estas concentraciones de CO2 que ya teníamos como indicadores de trabajo de investigaciones realizadas anteriormente. En la propia normativa dice que cuando se alcanza entre 700 u 800 partes por millón tienes que empezar a ventilar, porque llegando a 2.000 partes por millón existe una relación directa entre el impacto de esa concentración de CO2 y la disminución por parte del alumnado en cuestión de aprendizaje o actividades lectivas. Existe una pérdida de concentración en la atención del alumnado, pero también de la capacidad del profesor para impartir la clase.

–¿Qué pueden hacer los centros como medidas más inmediatas para garantizar esa ventilación y garantizar el confort en las aulas?

–Hay que tener en cuenta que los colegios no son como una oficina con aire acondicionado o zona de recirculación del aire. En la mayoría de colegios no existe esto. La única ventilación que existe es que alguien abra o cierre las ventanas. Hay que poner medidas, aunque sean provisionales, como la utilización de filtros HEPA, que son extractores que permiten la renovación continua del aire. En edificios donde no existe ventilación cruzada hay que poner medidas. Porque ahora en invierno no se puede estar abriendo constantemente un aula en Zamora a las 9 de la mañana. Primero, porque los gastos de calefacción se van a disparar entre un 30 y un 40%, algo que ya tienen asumido los colegios, y segundo es que los niños, en lugar de coronavirus van a coger resfriados, bronquitis, gripes... Los síntomas que tienen, además, son parecidos a los de Covid-19, por lo que aumentan los casos sospechosos y lo que eso supone de desconcierto. Al final la administración tendrá que dedicar una partida presupuestaria para estas iniciativas. También se puede hacer ventilación cruzada muy fuerte y, por ejemplo, cada 15 minutos se abren todas las puertas y ventanas del colegio durante unos minutos y se vuelven a cerrar. Se puede trabajar con los alumnos e implicarles, y al igual que hay responsables de la clase, puede haber responsables de abrir y cerrar las puertas y ventanas.

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