El mayor ensayo clínico que se ha realizado durante seis meses con varios medicamentos para establecer si pueden servir para tratar casos graves de Covid-19 ha concluido sin que ninguno de los productos investigados haya mostrado la eficacia que se busca. Todos los fármacos utilizados en los ensayos son medicamentos aprobados y que se utilizan para otras enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que coordina el ensayo, informó ayer de estos resultados, que involucran a la hidroxicloroquina (principio activo antipalúdico), el antiviral remdesivir, los antirretrovirales lopinavir/ritonavir y el interferon (grupo de proteínas).

Sin embargo, la biotecnológica estadounidense Gilead, que produce el remdesivir, está en desacuerdo con la conclusión de la OMS en lo que respeta a su fármaco.

De acuerdo a la OMS, todos esos medicamentos "parecen tener poco o ningún efecto" en la mortalidad y en el desenlace entre los pacientes de covid hospitalizados.

El estudio se ha realizado en treinta países y se ha concentrado en analizar los efectos de estos tratamientos en la mortalidad, en la necesidad de recibir asistencia con respiradores y en la duración de la hospitalización.

La OMS indicó que queda por determinar si esos mismos medicamentos tienen utilidad en el tratamiento de infectados que no requieren hospitalización o como prevención, aspectos que tendrán que examinarse en futuros ensayos.

Medio millar de hospitales participan en los ensayos avalados por la OMS, que continuarán próximamente con productos diferentes, que pueden ser otros antivirales, inmunomoduladores y anticuerpos monoclonales.

El único medicamento que de acuerdo a la OMS ha mostrado resultados interesantes es la dexametasona, que fue administrada recientemente al presidente Donald Trump, tras infectarse de coronavirus. Sin embargo, este medicamento (de la familia de los esteroides) está recomendado para pacientes graves en hospitales y que requieren asistencia respiratoria.

En un comunicado difundido poco después de conocerse la posición de la Organización, la compañía Gilead sostuvo que esos datos no concuerdan con los resultados de otro ensayo que ha impulsado el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y que fueron publicados hace poco.