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El coronavirus también está en el aire

Su transmisión por aerosoles hace insuficiente la distancia social y aconseja la ventilación eficaz de espacios cerrados

Un grupo de personas, en un establecimiento. // Iñaki Osorio

La propagación aérea del SARS-CoV-2, que ocasiona la enfermedad Covid-19, ha sido un tema de controversia desde el inicio de la pandemia, aunque cada vez parece más incontestable. Al menos en distancias medias en espacios cerrados, por lo que las medidas de seguridad recomendadas hasta ahora podrían no ser suficientes para evitar nuevos contagios en interiores.

Según la evidencia científica, el coronavirus se transmite no solo por las gotículas emitidas por la persona infectada al toser o al estornudar, sino también a través de partículas mucho más pequeñas que flotan durante horas después de que la persona hable o exhale.

"Siempre que estemos en un espacio cerrado, lo ideal es llevar la mascarilla todo el tiempo que sea posible, excepto para comer y beber., aunque se puedan mantener los dos metros de distancia Sé que es pesado y que no es lo mejor para mantener una conversación, pero mientras no llegue la vacuna y no tengamos un tratamiento eficaz es la medida que tenemos todos para proteger a los demás", afirma la doctora Judith Álvarez, del área de Medicina Interna del hospital Povisa de Vigo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció recientemente la posible ruta de transmisión aérea, después de que un grupo de más de 200 científicos de 32 países advirtieran en una carta de que la distancia social podría no ser suficiente para evitar los contagios en espacios cerrados, ya que es probable que el coronavirus también se transmita por aerosoles a través del aire.

Los científicos parecen estar de acuerdo en que el virus no recorre grandes distancias ni mantiene su carga vírica en espacios exteriores. Sin embargo, sí puede llegar de un extremo a otro en una habitación y permanecer hasta tres horas en aerosoles o en superficies.

Aunque los expertos mantienen que el lavado de manos y la distancia social de dos metros son los principales aliadas para la lucha contra la expansión del virus, ahora aseguran que no son suficientes y que se necesitan intervenciones adicionales para evitar la expansión del virus, como una ventilación eficaz en lugares cerrados como bares, lugares de trabajo, restaurantes y en el transporte público, principales focos de contagio.

En casa también, siempre que se esté compartiendo espacio con personas no convivientes. Sin embargo, es en el ámbito doméstico donde más se baja la guardia.

"Cuando en una casa coinciden personas no convivientes, además de las medidas de siempre -lavado de manos, distancia social y mascarilla- hay que mantener bien ventiladas las estancias para que se renueve el aire", explica la doctora gallega.

Aunque no se ha estipulado cada cuánto tiempo es recomendable ventilar las estancias cerradas para evitar el riesgo de contagio, la médica internista recomienda hacerlo tantas veces como sea posible. "Y si el espacio puede estar constantemente abierto, mejor, aunque es evidente que en muchos espacios cerrados esto no es posible", añade.

Se recomienda también promover la ventilación natural siempre también antes y después de que la zona haya sido ocupada por distintas personas. En el caso de que una persona que haya estado en un espacio interior dé positivo por Covid-19, la estancia tendrá que ventilarse adecuadamente y ser desinfectada.

Con la llegada del invierno, ventilar las estancias será más complicado, por lo que habrá que evitar aún más las altas concentraciones de personas en espacios cerrados y extremar las medidas de seguridad, independientemente de que se esté en un espacio público o en casa, ya que el coronavirus no hace distinciones.

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