31 de julio de 2020
31.07.2020
Faro de Vigo
CEFERINO DE BLAS GARCÍA | Cronista oficial de Vigo, publica el libro "Cíes. Las islas de Vigo"

"Las Cíes pueden morir de éxito si no las cuidamos: deben ser Patrimonio Mundial"

El libro se venderá desde mañana en el quiosco por 5 euros

31.07.2020 | 01:12
Ceferino de Blas, en el entorno de Príncipe minutos antes de presentar su libro en el Marco.

Ceferino de Blas García (Corvera, 24 de septiembre de 1943), cronista oficial de Vigo y exdirector de FARO, se define asturiano de nacimiento, vigués de corazón y amante de las islas Cíes, sobre las que acaba de publicar el libro Cíes. Las islas de Vigo, una especie de enciclopedia de más de 200 páginas en las que radiografía la historia, leyenda y poesía de un archipiélago mágico, un tesoro natural del que presume la urbe olívica en todo el mundo avalado por su magia y grandiosidad emergiendo de las aguas del Atlántico. La obra, que surge a raíz de la colaboración de FARO y la Alcaldía, se puede conseguir en el quiosco desde mañana por tan solo 5 euros.

-¿Qué aporta su libro a la bibliografía sobre las islas?

-Además de recopilar la densa historia del archipiélago, dos aspectos novedosos: el primero, la evolución del turismo, que es actualmente el elemento primordial de las islas, y sobre cuyos orígenes se había indagado poco; el segundo: la aportación de la literatura poética, que tiene como aspecto capital la visita de más de un centenar de poetas de diversas partes del mundo en el verano de 1954.

-¿Se sabe cómo comenzó el turismo a las Cíes?

-Mi teoría es que fue con la infanta Isabel, cuando vino de visita a Vigo en 1906. Se alojó en el Hotel Continental dos semanas y, desde el primer momento, se propuso ir a las Cíes. Tuvo que retrasar la visita por el mal tiempo, pero, finalmente, navegó hasta las islas en un barco de guerra, al que siguió un yate con familias de la buena sociedad de Vigo. Y como los gustos de la realeza marcaban tendencia, fueron esas familias viguesas las que comenzaron a realizar excursiones turísticas a Cíes.

-La infanta Isabel era un personaje muy querido en Vigo.

-Llegaron a ofrecerle unos terrenos para que construyese una residencia de verano, pero renunció. Tiene varios detalles que la recuerdan. La Plaza de la Princesa está dedicada a ella, porque, cuando nació, era la primogénita de Isabel II y princesa de Asturias. De ahí el nombre de la plaza. Después, nació su hermano, Alfonso XII, y perdió esa condición. En Vigo, también existió un hotel que llevaba su apodo. Volvió a la ciudad en 1914.

-Hablando de turismo. ¿Qué significó que The Guardian dijera que Rodas es la playa más bella del mundo?

-Fue el mayor bum publicitario que pudiera desearse. Sobre todo, para el turismo extranjero. Las Cíes ya suponían el mayor atractivo natural de Galicia, pero, en los últimos años, el interés que despiertan ha sobrepasado todo lo previsible. Son una bendición para el sector hostelero. Pero tenemos que protegerlas y no aflojar en el cuidado. Hay que ser implacables en el número de visitantes. Podrían morirse de éxito. Por eso es imprescindible seguir intentando que sean proclamadas Patrimonio de la Humanidad.

-¿Cuál es la explicación del título del libro?

-Desde los escritores clásicos a la actualidad, las Cíes han tenido un gran número de nombres. Es el escritor y viajero Francisco de Paula Mellado quien, en 1850, a su paso por Baiona, donde le invitan a trasladarse a ellas, escribe que las llamaban islas de Vigo. Es el primero que utiliza este topónimo, que parece encajar perfectamente con la historia, ya que, 10 años antes, el Gobierno del reino había asignado la posesión del archipiélago a Vigo.

-No siempre fueron de Vigo.

-No. En el Medievo, pertenecieron a los reinos de León, uno de cuyos reyes las visitó, Alfonso IX, y de Castilla, también al obispado de Tui y al monasterio de Melón. Años antes de que fueran arrasadas por el pirata Drake, a finales del siglo XVI, las disputaron los Ayuntamientos de Baiona y de Cangas. Y, finalmente, después de una fuerte disputa entre el Ayuntamiento de Vigo y la Diputación, que defendía que pertenecían a Baiona, la reina regente María Cristina firmó el decreto por el que pertenecían a Vigo. Fue una disputa legal muy complicada, en la que se demostró que Vigo tenía personas de mucho peso intelectual que supieron defender la propiedad de Vigo frente a personajes de la talla de los diputados Atanasio Fontano y el pontevedrés González Zúñiga, que defendían la propiedad de Baiona.

-Es un libro de fácil lectura.

-Sí. Es muy periodístico. Proporciona muchos datos y relata los acontecimientos históricos, pero está escrito con sencillez para que se lea fácilmente.

- ¿Desde cuándo estuvieron pobladas las islas?

-Desde la prehistoria. Pedro Díaz, que fue un escritor muy conocido en los años 60, enamorado de Cíes, a la que dedicó dos libros, encontró piezas que lo prueban. Incluso hay autores que atribuyen más antigüedad a las islas que a Vigo.

- El libro comienza con una dedicatoria especial.

-Sí, a A.M.R. Es la periodista Marisa Real, que me descubrió las Cíes a los pocos meses de llegar a Vigo. Era una enamorada de las Cíes, sobre las que escribió varios reportajes. Entrevistó al farero de Ons. Me transmitió ese entusiasmo por las islas. Pero este libro no existiría si el alcalde, Abel Caballero, no me hubiera invitado a hacerlo a raíz de una conferencia sobre el patrimonio cultural del archipiélago. A ambos debo el interés de estudiar la historia de las Cíes y exponerla ahora en este libro.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
FaroEduca