El Gobierno de Israel ha decretado el cierre de los negocios no esenciales en el país durante este fin de semana tras constatar un récord de 1.814 nuevos casos de coronavirus desde el jueves, paso previo a la declaración de una nueva cuarentena parcial.

El Gobierno ya ha anunciado los preparativos para este nuevo bloqueo, que se impondrá antes del 24 de julio a la espera de la aprobación del Parlamento.

Este plan comprendería la declaración de una cuarentena obligatoria durante al menos un fin de semana y podría limitar las reuniones públicas a 10 personas en el interior y 20 en terrazas, en una medida que se prolongaría hasta la primera semana de agosto.

En lo que al balance se refiere, Israel ha confirmado tres fallecidos más en las últimas horas, lo que eleva a 387 el número de decesos en el país, que registra actualmente 25.636 casos activos (unos 47.000 desde el inicio de la crisis), 213 en estado grave, y 58 con respiración asistida.