Las restricciones a los actos fúnebres impuestos en Galicia y otras comunidades resultan insuficientes para contener el avance de la pandemia de SARS-Cov-2, que ha causado la enfermedad Covid-19 a más de 64.000 personas en toda España y ha obligado a decretar el estado de alarma. Es lo que se desprende de las nuevas recomendaciones del Ministerio de Sanidad, que aboga por suspender los velatorios y las ceremonias fúnebres, aunque de momento no impone esa medida.

Esa propuesta consta en la última versión del Procedimiento para el manejo de cadáveres de casos de Covid-19, que data del pasado jueves, informa Europa Press. El documento señala que, "en el contexto de las medidas de distanciamiento social adoptadas a nivel nacional para evitar la expansión del virus, se deberían suspender los velatorios y las ceremonias fúnebres". Además, se precisa que "el destino final del cadáver puede ser el entierro o la incineración".

En aplicación de la Orden de 21 de marzo, por la que se establecen medidas excepcionales para expedir la licencia de enterramiento y el destino final de los cadáveres ante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19 ya se precisaba que la inscripción en el Registro Civil y la posterior expedición de la licencia de enterramiento podrán realizarse por la autoridad competente sin que tengan que transcurrir al menos 24 horas desde el fallecimiento, como establece la normativa habitual.

Asimismo, esta orden precisaba que "el enterramiento, incineración o donación a la ciencia del cadáver, independientemente de la causa del fallecimiento, podrán realizarse sin tener que esperar a que se cumplan 24 horas desde el fallecimiento, siempre y cuando este hecho no sea contrario a la voluntad del difunto o a la de sus herederos. El departamento de Salvador Illa añade que" las cenizas pueden ser objeto de manipulación sin que supongan ningún riesgo".

Euskadi y Madrid han prohibido todos los velatorios, sin importar la causa del fallecimiento, mientras que la Generalitat Valenciana permite solo la asistencia a esos actos fúnebres a los familiares de primer grado.

La Xunta limitó la asistencia de público a las salas de vela a un máximo de ocho personas y a las inhumaciones, que no sobrepasarán las veinte. Además, quedan prohibidas todas las muestras de condolencia a los familiares mediante el contacto físico (besos o abrazos) y los enterramientos tendrán que ser exprés, pues todas las ceremonias de culto religioso o civiles quedan aplazadas hasta nuevo aviso.

Estas medidas elevan las restricciones aprobadas por el Ejecutivo gallego tras la declaración del estado de emergencia sanitaria hace dos semanas, que limitó la asistencia a tanatorios a un tercio de su aforo y a los cortejos fúnebres a un tope de 25 personas.

Sudarios

Galicia también sigue las directrices del Ministerio de Sanidad para el acondicionamiento de los cadáveres, para el que debe emplearse una bolsa sanitaria estanca autorizada para este fin. En el caso de no disponer de bolsa sanitaria estanca, se utilizará un doble sudario de plástico que garantice la manipulación y conducción de los cadáveres de forma segura y pulverizar igualmente con desinfectante, algo que ya están haciendo las funerarias.